"I’m back": 30 años del retorno de Michael Jordan a los Chicago Bulls

Max Herrera | 19 marzo 2025

Santo Domingo.- Hace 30 años, en marzo de 1995, Michael Jordan sorprendió al mundo del baloncesto con un escueto comunicado de prensa que contenía solo dos palabras: "I’m back" ("He vuelto").

Al día siguiente, el 19 de marzo de 1995, Jordan regresó oficialmente a las canchas con los Bulls de Chicago en un partido contra los Pacers de Indiana en Indianápolis, marcando el final de su primer retiro y el inicio de una nueva era en la NBA.

El contexto del retiro

En octubre de 1993, Jordan sorprendió al mundo al anunciar su retiro del baloncesto. Esta decisión se produjo poco después del asesinato de su padre, James Jordan, en julio de ese año. La pérdida de su padre, combinada con una sensación de agotamiento tras conquistar tres campeonatos consecutivos con los Bulls, llevó a Jordan a alejarse del deporte que lo había convertido en una superestrella global. Durante su retiro, Jordan persiguió el sueño de su padre de verlo jugar béisbol profesional y firmó con los Chicago White Sox, participando en su filial de ligas menores, los Birmingham Barons.

El problema con las apuestas

Desde sus inicios en la NBA, Jordan fue un reconocido competidor en todo sentido, incluyendo fuera de la cancha. Era un gran aficionado a las apuestas, especialmente en golf, y solía apostar grandes sumas de dinero en partidas privadas y casinos. Con el tiempo, comenzaron a surgir preocupaciones sobre hasta qué punto su afición por el juego podía afectarlo.

En 1992, durante las Finales de la NBA contra los Portland Trail Blazers, un periodista reveló que Jordan había visitado un casino en Atlantic City la noche antes de un partido, lo que generó controversia sobre si su hábito estaba afectando su rendimiento. Más tarde, en 1993, el FBI investigó a un traficante de drogas llamado James Bouler, quien tenía en su poder un cheque de $57,000 firmado por Jordan, supuestamente para saldar una deuda de apuestas. Jordan inicialmente declaró que el dinero era un préstamo, pero luego admitió que era para cubrir pérdidas en el golf.

Ese mismo año, otro apostador, Richard Esquinas, publicó un libro en el que afirmaba que Jordan le debía más de un millón de dólares en apuestas de golf. Aunque Jordan negó estas acusaciones, el escándalo fue suficiente para llamar la atención de la NBA, que inició una investigación sobre sus hábitos de juego.

La muerte de su padre y la conexión con la mafia

El 23 de julio de 1993, James Jordan, el padre de Michael, fue asesinado mientras dormía en su automóvil en una carretera de Carolina del Norte. Su cuerpo fue encontrado dos semanas después en un pantano, y dos jóvenes, Daniel Green y Larry Demery, fueron arrestados por el crimen. Según la versión oficial, fue un asesinato al azar durante un robo.

Sin embargo, el trágico suceso alimentó teorías conspirativas. Algunos creen que la muerte de James Jordan estuvo relacionada con las deudas de apuestas de su hijo. La hipótesis más extrema sugiere que la mafia pudo haber estado involucrada y que la muerte de su padre fue un mensaje para Jordan.

El partido del regreso

En su primer partido de regreso, Jordan lució el dorsal 45, diferente al icónico 23 que había sido retirado en su honor. Aunque mostró destellos de su habilidad, la falta de ritmo tras su ausencia fue evidente. Jordan anotó 19 puntos, pero los Bulls cayeron en tiempo extra ante los Pacers con un marcador de 103-96. A pesar de la derrota, la presencia de Jordan en la cancha eclipsó el resultado, y el partido registró la mayor audiencia televisiva para un juego de temporada regular desde 1975.

Impacto inmediato y legado

El regreso de Jordan revitalizó a los Bulls y a la NBA en general. Su presencia elevó las audiencias televisivas y aumentó el interés global por la liga. Aunque los Bulls fueron eliminados en las semifinales de la Conferencia Este por los Orlando Magic esa temporada, la vuelta de Jordan sentó las bases para una nueva era de dominio. En la temporada 1995-96, los Bulls registraron un récord de 72-10 en la temporada regular, el mejor en la historia de la NBA en ese momento, y ganaron el campeonato, iniciando su segundo "three-peat" (tres campeonatos consecutivos) de 1996 a 1998.