Celso Marranzini asegura no tener conocimiento de proyecto millonario de USAID para la reforma del sector eléctrico.

Ruth Encarnacion | 10 febrero 2025

Santo Domingo.-El presidente del Consejo Unificado de Empresas de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, manifestó su desconcierto ante la falta de información sobre el uso de un importante financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Este proyecto, que implicaba una inversión de más de 10 millones de dólares, tenía como objetivo reformar el sector energético del país. Marranzini expresó que, durante su tiempo en el cargo, no ha visto documentos que confirmen la ejecución del préstamo ni ha recibido visitas de representantes de la agencia, lo que deja entrever una posible falta de transparencia en el destino de esos fondos.

El proyecto financiado por la USAID, que comenzó en 2022, tenía como fin mejorar la infraestructura energética de la región del Caribe, con la República Dominicana como uno de los principales beneficiarios. Sus objetivos incluían la capacitación de los actores del sector, la actualización de estudios técnicos, y el fomento de inversiones sostenibles y verdes, todo ello orientado a fortalecer la resiliencia energética del país ante fenómenos naturales y cambios del mercado.

A pesar de las declaraciones de Marranzini, también se destaca que otros organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional (OFID) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), han canalizado una suma considerable de dinero en el sector energético dominicano.

Estos organismos han comprometido más de 650 millones de dólares para ejecutar diversos proyectos, como la construcción de subestaciones y la mejora de la iluminación pública. Uno de los proyectos más destacados es la creación de 12 subestaciones para la Empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (EDESUR), financiado por el BID, con un presupuesto de 155 millones de dólares, cuyo término está proyectado para 2028.

Además, se ha dado atención a problemas prácticos dentro del sistema eléctrico, como la escasez de transformadores de potencia y medidores eléctricos, los cuales fueron obstáculos importantes para la eficiencia del servicio. Marranzini resaltó que estos problemas fueron solucionados gracias a nuevas adquisiciones que permitieron avanzar en la cobertura de los servicios. También, el presidente del CUED señaló que la falta de medidores, debido a un conflicto legal entre las empresas proveedoras, retrasó la instalación de estos dispositivos esenciales, pero una vez solucionada la disputa, el proceso se agilizó.