La investidura de Trump será bajo estrictas medidas de seguridad; más de 25 mil policías y militares custodiarán el evento

ElAvance | 20 enero 2025

Debido a amenazas previas contra la vida del presidente Donald Trump, se han implementado estrictas medidas de seguridad para su ceremonia de investidura, consideradas de las más robustas en la historia reciente de Estados Unidos.

Perímetro reforzado:

Se han instalado 48 kilómetros de vallas alrededor del Capitolio y zonas aledañas. Estas vallas tienen una altura de 2 metros para evitar cualquier intento de ingreso no autorizado.

Además del Capitolio, áreas circundantes como la Casa Blanca y el National Mall también están protegidas con barreras adicionales.

Presencia policial y militar:

Más de 25,000 agentes de seguridad estarán desplegados en Washington D.C., incluidos 7,800 miembros de la Guardia Nacional provenientes de diferentes estados.

La policía local, el Servicio Secreto y otras agencias federales también trabajarán en conjunto para garantizar la seguridad del evento.

Controles de acceso:

Todos los invitados deberán pasar por exhaustivos controles de seguridad antes de ingresar al Capitolio. Estos incluyen detectores de metales, revisiones de bolsos y dispositivos de identificación electrónica.

Se han dispuesto puntos de control en diferentes áreas para manejar el flujo de personas sin poner en riesgo la seguridad.

Tecnología avanzada:

Se están utilizando herramientas de vigilancia de última generación, como drones equipados con cámaras térmicas y de reconocimiento facial, para monitorear cualquier actividad sospechosa en tiempo real.

Vehículos blindados y detectores de explosivos también estarán presentes en el área.

Restricción del espacio aéreo:

El espacio aéreo sobre el Capitolio estará restringido durante el evento. Solo vuelos de seguridad y de emergencia tendrán autorización para sobrevolar la zona.

Equipos de emergencia:

Se han desplegado unidades médicas y equipos de respuesta rápida en puntos estratégicos, preparados para atender cualquier incidente durante la ceremonia.

    Estas medidas reflejan el nivel de precaución frente a posibles amenazas, destacando el compromiso del gobierno de asegurar que la investidura del 47.º presidente de Estados Unidos transcurra sin contratiempos.