Belén vive una Navidad opaca debido a la guerra en Gaza y a una ausencia de celebraciones

Max Herrera | 24 diciembre 2024

Palestina.- Belén se alista para conmemorar otra Navidad desolada bajo la sombra de la guerra en Gaza. En contraste con años anteriores, la ciudad palestina de Cisjordania está marcada por la ausencia de decoraciones navideñas y la falta de turistas. El tradicional árbol gigante y las luces festivas que solían adornar la Plaza del Pesebre no están presentes, y la afluencia de visitantes extranjeros, que solía llenar las calles en esta época, ha desaparecido.

La plaza frente a la Iglesia de la Natividad, lugar considerado el nacimiento de Jesús, está desierta, con barreras de seguridad y pocos trabajadores limpiando. "Siempre el mensaje de Belén es un mensaje de paz y esperanza", afirmó el alcalde Anton Salman. "Hoy, más que nunca, debemos insistir en que el mundo trabaje para poner fin a nuestro sufrimiento como pueblo palestino", agregó.

La cancelación de las festividades navideñas representa un duro golpe para la economía local. El turismo, que constituye el 70% de los ingresos de Belén, ha caído drásticamente. En 2019, la ciudad recibió más de 2 millones de turistas, pero en 2024 se espera que menos de 100,000 personas lleguen. El desempleo en la ciudad alcanza el 50%, mientras que en el resto de Cisjordania se sitúa en torno al 30%, según el Ministerio de Finanzas Palestino.

La guerra en Gaza también ha generado un aumento de la violencia en Cisjordania. Desde el ataque del 7 de octubre de 2023, más de 800 palestinos han muerto a manos del ejército israelí y la violencia ha aumentado en diversas ciudades de la región. Además, las restricciones de movimiento impuestas por Israel dificultan el acceso a Belén y otras áreas palestinas, afectando a los trabajadores y reduciendo aún más las perspectivas económicas.

Con más de 45,000 muertos en Gaza y la mayoría de los residentes desplazados, la situación en la región sigue siendo desesperante. La guerra también ha afectado profundamente el número de peregrinos y turistas que visitan la ciudad, un centro clave para el cristianismo, que, este año, celebrará la Navidad con una profunda sensación de incertidumbre.