Brasil condiciona el desbloqueo de X (antiguo Twitter) al pago de una nueva multa

Max Herrera | 28 septiembre 2024

Brasil.- El futuro de la red social X (antiguo Twitter) en Brasil ha tomado un camino curioso, tras la decisión del juez Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), quien ha ordenado que la plataforma no podrá reanudar sus operaciones en el país sin antes pagar una multa de 10 millones de reales, equivalentes a 1,8 millones de dólares. Esta medida se produce en respuesta al incumplimiento por parte de X de órdenes judiciales previas que habían establecido su suspensión.

En su resolución, Moraes subrayó que el restablecimiento de X en Brasil está condicionado al "pleno cumplimiento de la legislación brasileña" y a la "absoluta observancia de las decisiones del Poder Judicial". El juez destacó que la red social había eludido temporalmente la suspensión durante dos días la semana pasada, lo que motivó la imposición de esta nueva sanción.

Además del pago de la multa, Moraes ha establecido otros dos requisitos que X debe cumplir para volver a operar. En primer lugar, la empresa debe informar, en coordinación con Starlink, sobre el uso de 18,3 millones de reales (3,37 millones de dólares) que habían sido bloqueados en relación a este conflicto, y si estos fondos se destinarán al pago de la multa. En segundo lugar, la abogada Rachel de Oliveira, designada como representante legal de X en Brasil, deberá hacer frente a una multa adicional de 300.000 reales (55.208 dólares).

Desde X han manifestado su intención de impugnar las sanciones ante el Tribunal Supremo, afirmando que están realizando esfuerzos para cumplir con las exigencias impuestas. A pesar de la situación adversa, el juez Moraes reconoció que la plataforma ha cumplido con algunas condiciones necesarias para su reactivación, como el bloqueo de perfiles problemáticos y la designación de un representante legal en el país.

La decisión de Moraes podría sentar un precedente en la forma en que las redes sociales deben operar en el país, especialmente en un contexto donde la desinformación y la moderación del contenido son temas de aparente preocupación para sus autoridades.