Tensiones Argentina-Bolivia: Milei tilda de "falso" al intento de golpe de Estado, generando controversia

Max Herrera | 01 julio 2024

Bolivia convoca al embajador de Argentina por declaraciones del Gobierno de Milei

Bolivia.- La reciente declaración del presidente argentino, Javier Milei, sobre el presunto intento de golpe de Estado en Bolivia ha desatado una encrucijada diplomática entre ambos países sudamericanos. El Gobierno de Argentina repudió en términos contundentes la denuncia realizada por el presidente boliviano, Luis Arce, respecto a los eventos del pasado 26 de junio, calificándolos de "falsa denuncia de golpe de Estado".

En un comunicado emitido por la Oficina del Presidente Javier Milei, se cuestionó la veracidad de los hechos reportados, argumentando que el relato presentado carecía de credibilidad y no coincidía con el contexto socio-político de Bolivia. Se destacó además que el partido gobernante en Bolivia controla todos los poderes del Estado, incluyendo las Fuerzas Armadas, lo cual según la declaración, desvirtúa la posibilidad de un golpe militar efectivo.

Ante estas declaraciones, la ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia, María Nela Prada, anunció la convocatoria del embajador argentino en La Paz para abordar las repercusiones diplomáticas de las afirmaciones de Milei. Bolivia expresó su enérgico rechazo a las declaraciones argentinas, afirmando que las mismas no solo tergiversan los hechos ocurridos, sino que también afectan la relación bilateral entre ambos países.

El conflicto diplomático escaló con la decisión de Bolivia de llamar a consultas al embajador argentino como medida de protesta por las declaraciones de Milei y el respaldo argentino a las posiciones críticas hacia el gobierno de Arce.

En respuesta, el Gobierno argentino reiteró su postura de apoyo a la democracia en Bolivia, haciendo hincapié en la preocupación por la situación de los presos políticos y la estabilidad democrática en el país andino. Se mencionó que más de 200 personas están detenidas por motivos políticos, incluidos prominentes líderes como la ex presidenta interina Jeanine Áñez Chávez y el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho Vaca.

Esta medida busca expresar el rechazo a lo que se considera una injerencia en los asuntos internos de Bolivia y un intento de deslegitimar las acciones del gobierno boliviano.

La situación continúa desarrollándose mientras ambas naciones intentan gestionar las tensiones surgidas por este incidente, que no solo afecta las relaciones bilaterales sino también la percepción internacional de la estabilidad política en Bolivia.