Reinaldo Pared Pérez: cinco años de la partida de un dirigente que marcó la política dominicana

ElAvance | 28 octubre 2026

El expresidente del Senado y exsecretario general del PLD dejó una trayectoria de más de cuatro décadas en la vida pública, así como recuerdos de su vocación por el derecho, la docencia, la música y la familia.

SANTO DOMINGO.– Este 28 de octubre se cumplen cinco años del fallecimiento de Reinaldo Pared Pérez, una de las principales figuras del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y expresidente del Senado de la República, cuya trayectoria política, profesional y humana dejó una huella en la vida institucional dominicana.

Pared Pérez falleció la noche del 28 de octubre de 2021, a los 65 años, en su residencia de Juan Dolio, en un momento en que enfrentaba complicaciones de salud tras ser diagnosticado con cáncer de esófago. Su muerte conmocionó al escenario político nacional y provocó manifestaciones de pesar de dirigentes de distintas organizaciones, amigos y allegados.

Una vida dedicada a la política

Nacido en Santo Domingo el 25 de septiembre de 1956, Pared Pérez ingresó al PLD en 1975, cuando tenía 19 años, y desarrolló en esa organización la mayor parte de su carrera política. Desde sus primeros años como militante fue escalando posiciones hasta convertirse en secretario general, función que desempeñó durante cerca de dos décadas y que posteriormente le fue reconocida de manera vitalicia.

Su recorrido por la administración pública y la representación política comenzó en el ámbito municipal. Fue regidor del Ayuntamiento del Distrito Nacional entre 1986 y 1994, período en el que también ejerció como vocero del bloque de regidores peledeístas.

Posteriormente, llegó al Congreso Nacional como diputado por el Distrito Nacional, cargo que ocupó entre 1996 y 2002. En 2006 fue elegido senador de esa demarcación y permaneció en la Cámara Alta hasta 2020, luego de resultar reelecto en dos ocasiones.

Durante su paso por el Senado, presidió ese órgano legislativo en varios períodos y también encabezó la Asamblea Nacional. Desde esas posiciones tuvo participación en procesos legislativos de relevancia para el país, incluida la reforma constitucional de 2010 y la aprobación de normas vinculadas al sistema electoral, los partidos políticos y la organización del Estado.

Su estilo se caracterizó por la firmeza en los debates, el conocimiento de los procedimientos parlamentarios y una activa defensa de las posiciones de su partido. También enfrentó momentos de tensión dentro del PLD, especialmente durante la crisis interna de 2019, cuando decidió retirar sus aspiraciones presidenciales tras cuestionar las condiciones en que se desarrollaba la competencia interna.

El abogado y profesor detrás del dirigente

Más allá de los cargos políticos, Pared Pérez construyó una carrera profesional en el derecho. Se graduó como doctor en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en 1981 y recibió el premio J. Humberto Ducoudray por su desempeño académico.

Ejerció como abogado y dedicó parte de su vida a la docencia universitaria, impartiendo clases en la UASD y en la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA). Desde las aulas contribuyó a la formación de estudiantes de Derecho en asignaturas relacionadas con las distintas ramas de esa disciplina.

Esa faceta académica formó parte de una trayectoria que combinó el ejercicio profesional con la actividad partidaria y legislativa, manteniendo una presencia constante en los principales escenarios políticos del país durante varias décadas.

Su dimensión humana y familiar

Quienes lo conocieron también destacaron aspectos de su personalidad que trascendían la actividad política. Sus allegados lo describían como un hombre solidario, leal con sus amistades, atento con las personas de su entorno y dispuesto a expresar públicamente sus condolencias ante la pérdida de un ser querido o las dificultades de salud de algún conocido.

Era amante de la buena música y la lectura, dos aficiones que compartía a través de sus redes sociales. También disfrutaba de las reuniones familiares y de recibir a sus amigos en su hogar, una faceta que fue resaltada por sus familiares durante las ceremonias fúnebres.

En el plano personal, estuvo casado con Ingrid Mendoza y fue padre de cuatro hijos. Su familia ocupó un lugar importante en su vida, y su fallecimiento representó una pérdida que trascendió el ámbito político para convertirse en un profundo duelo familiar.

Las muestras de solidaridad que recibió su entorno tras su muerte incluyeron a dirigentes de distintas corrientes políticas, quienes acudieron a despedirlo y reconocieron su prolongada participación en la vida pública dominicana.

Una despedida en medio de una batalla de salud

En marzo de 2020, Pared Pérez informó que padecía un tumor cancerígeno en el esófago y que recibiría tratamiento médico en Estados Unidos. Desde entonces, su actividad pública disminuyó considerablemente hasta apartarse de sus principales responsabilidades partidarias y legislativas.

Durante ese proceso compartió mensajes sobre su experiencia con la enfermedad y dirigió palabras de aliento a otras personas que atravesaban situaciones similares. A comienzos de 2021 comunicó que no continuaría al frente de la Secretaría General del PLD debido a su estado de salud.

Su muerte, ocurrida el 28 de octubre de 2021, dejó al partido morado sin uno de sus dirigentes de mayor permanencia y experiencia institucional. En su sepelio participaron familiares, amigos y representantes de distintas organizaciones políticas, en una ceremonia en la que se destacaron tanto su carrera pública como sus cualidades personales.

Cinco años después

A cinco años de su partida, la figura de Reinaldo Pared Pérez permanece vinculada a una etapa importante de la historia reciente del PLD y del Congreso Nacional. Su recorrido desde la militancia partidaria hasta la presidencia del Senado refleja una carrera construida a lo largo de más de cuatro décadas de participación política.

Su legado también comprende su ejercicio del derecho, la docencia universitaria y los vínculos personales que cultivó durante su vida. La combinación de esas facetas permite recordar no solo al dirigente que ocupó posiciones relevantes en el Estado y en su partido, sino también al esposo, padre, hermano, amigo y amante de la cultura que formó parte de la sociedad dominicana.

Su partida dejó una ausencia en su familia y en el escenario político nacional, mientras su trayectoria continúa siendo una referencia para quienes estudian la evolución del PLD y la historia legislativa de las últimas décadas.