Pobreza, sindicalismo, derrotas electorales, cáncer y cárcel: la increíble historia de perseverancia de Luiz Inácio Lula da Silva

ElAvance | 26 octubre 2026

La historia del presidente brasileño está marcada por la lucha de su madre, el trabajo desde la infancia, las huelgas sindicales, el cáncer, la prisión y un regreso a las urnas que amplió su récord político.

Luiz Inácio Lula da Silva nació el 27 de octubre de 1945 en Garanhuns, en el estado de Pernambuco, una de las zonas más pobres del nordeste de Brasil. Antes de convertirse en una de las figuras políticas más reconocidas de América Latina, conoció desde niño las dificultades económicas, la migración y el esfuerzo de una familia que luchaba por sobrevivir

Su trayectoria no comenzó en los pasillos del poder, sino en una familia de trabajadores rurales, donde su madre, Eurídice Ferreira de Melo, doña Lindu, desempeñó un papel fundamental en su formación.

Doña Lindu: la mujer detrás de la historia

Lula lembra da mãe: 'sobrevivemos vendendo sardinha, laranja, carvão'

La infancia de Lula estuvo marcada por las carencias materiales. En 1952, cuando tenía alrededor de siete años, emigró con su madre y sus hermanos hacia el estado de São Paulo, en un recorrido que duró 13 días en un camión conocido en Brasil como pau de arara, utilizado para transportar pasajeros y mercancías.

La familia buscaba mejores oportunidades, pero la llegada a la región paulista no significó el fin de las dificultades. Vivieron en condiciones precarias y Lula tuvo que incorporarse tempranamente al mundo laboral. Trabajó en una tintorería, fue limpiabotas y también desempeñó labores de mensajero.

En medio de esas circunstancias, doña Lindu sostuvo a sus hijos y se convirtió en una referencia de esfuerzo y perseverancia. Su influencia acompañaría a Lula durante toda su vida política, incluso cuando alcanzó la Presidencia.

A los 14 años, el joven ingresó a una fábrica de tornillos y comenzó su formación profesional como tornero mecánico en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (SENAI). La metalurgia sería el punto de partida de una trayectoria que lo llevaría de las fábricas a la dirigencia sindical.

De las fábricas a la lucha sindical

Greve de metalúrgicos no ABC paulista em 1979 - 14/12/2017 - Política - Fotografia - Folha de S.Paulo

industrial del ABC paulista, Lula comenzó a relacionarse con el movimiento sindical. En 1975 fue elegido presidente del Sindicato de los Metalúrgicos de São Bernardo do Campo y Diadema, desde donde adquirió notoriedad por sus reivindicaciones salariales y laborales.

A finales de los años setenta encabezó importantes huelgas obreras en plena dictadura militar brasileña. En marzo de 1979, las movilizaciones reunieron a decenas de miles de trabajadores y se convirtieron en un desafío para las autoridades de la época.

Su actividad sindical tuvo consecuencias. En 1980, durante una nueva huelga, fue detenido junto a otros dirigentes y permaneció encarcelado durante 31 días, bajo acusaciones relacionadas con la Ley de Seguridad Nacional del régimen militar.

Lejos de abandonar la actividad pública, participó ese mismo año en la fundación del Partido de los Trabajadores (PT), organización que reunió a sindicalistas, intelectuales, dirigentes sociales y representantes de distintos sectores populares.

En 1983 también participó en la creación de la Central Única de los Trabajadores (CUT). Tres años después fue elegido diputado federal constituyente por São Paulo y obtuvo la mayor votación para ese cargo en el país.

Las derrotas antes de llegar a la Presidencia

El camino hacia el Palacio de Planalto estuvo lejos de ser inmediato. Lula se presentó por primera vez a la Presidencia en 1989, en las primeras elecciones presidenciales directas tras la dictadura militar. Llegó a la segunda vuelta, pero perdió frente a Fernando Collor de Mello.

Volvió a intentarlo en 1994 y 1998, pero fue derrotado en ambas ocasiones por Fernando Henrique Cardoso, quien consiguió la Presidencia en primera vuelta.

Aquellas derrotas no pusieron fin a su carrera. Lula continuó recorriendo el país, fortaleciendo su partido y ampliando sus alianzas políticas, hasta que en 2002 logró la victoria presidencial con casi 53 millones de votos.

Asumió el cargo en enero de 2003 y fue reelegido en 2006. Sus dos primeros gobiernos impulsaron programas sociales como Bolsa Família, además de iniciativas relacionadas con la educación, la vivienda y el acceso a servicios básicos. Su gestión también estuvo marcada por controversias y denuncias de corrupción que afectaron a integrantes de su entorno político.

El cáncer: otro desafío personal

En 2011, después de concluir sus dos primeros mandatos presidenciales, Lula fue diagnosticado con cáncer de laringe. Se sometió a tratamiento de quimioterapia y posteriormente recibió atención médica para combatir la enfermedad.

El diagnóstico representó un nuevo desafío en su vida, esta vez en el ámbito personal y de la salud. Tras el tratamiento, anunció la recuperación y retomó gradualmente sus actividades públicas.

La enfermedad no puso fin a su participación política. Sin embargo, años después tendría que enfrentar uno de los episodios más difíciles y controvertidos de su trayectoria: los procesos judiciales que desembocaron en su encarcelamiento.

La prisión y el regreso a la política

Entenda o que acontece com Lula e por que ele não pode se candidatar - 09/11/2019 - Poder - Folha

En abril de 2018, Lula ingresó en prisión después de ser condenado en procesos vinculados con la Operación Lava Jato. Permaneció encarcelado durante 580 días y no pudo participar en las elecciones presidenciales de ese año.

Su detención dividió a la sociedad brasileña. Sus seguidores denunciaron que estaba siendo apartado de la contienda política, mientras sus detractores defendían las actuaciones judiciales en su contra.

En noviembre de 2019 recuperó la libertad, después de que el Supremo Tribunal Federal modificara el criterio que permitía ejecutar una condena antes de que se agotaran los recursos judiciales. En 2021, el máximo tribunal anuló sus condenas por cuestiones de competencia judicial y reconoció la parcialidad del juez Sergio Moro en uno de los procesos. La anulación restituyó sus derechos políticos.

Estos fallos no equivalen a una declaración general de inocencia sobre cualquier acusación, pero sí cambiaron radicalmente su situación jurídica y le permitieron volver a competir electoralmente.

El retorno al poder y una nueva victoria histórica

En 2022, Lula regresó a la contienda presidencial y derrotó al entonces mandatario Jair Bolsonaro en la segunda vuelta, con el 50,9 % de los votos válidos, frente al 49,1 % de su rival. La victoria lo convirtió en el primer presidente brasileño en ejercer tres mandatos, aunque no consecutivos.

Su retorno reflejó una campaña profundamente polarizada, en la que se enfrentaron dos proyectos políticos distintos y en la que el resultado se decidió por un margen estrecho. Lula asumió nuevamente el poder el 1 de enero de 2023.

2026: cuatro victorias presidenciales y una remontada inédita

Lula Da Silva Holds Rally Campaign Ahead Presidential Runoff

El 25 de octubre de 2026, Lula sumó un nuevo capítulo a su trayectoria al ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y asegurar un cuarto mandato. Según los resultados anunciados por el Tribunal Superior Electoral (TSE), obtuvo 64,256,232 votos, equivalentes al 51.79 % de los votos válidos, frente al 48.21 % alcanzado por Flávio Bolsonaro.

El resultado tiene dos dimensiones históricas.

La primera es que Lula se convirtió en el primer presidente de Brasil elegido cuatro veces por la vía democrática, en las elecciones de 2002, 2006, 2022 y 2026. La comparación corresponde al período de elecciones presidenciales directas retomado en 1989, después de la dictadura militar. Fernando Henrique Cardoso, por ejemplo, ganó dos elecciones consecutivas, en 1994 y 1998; Dilma Rousseff también fue elegida dos veces, en 2010 y 2014.

La segunda marca es todavía más singular: Lula es el primer candidato presidencial brasileño que terminó en segundo lugar en la primera vuelta y logró revertir el resultado para ganar en la segunda, según los reportes del Senado y de la Cámara de Diputados brasileños sobre los comicios de 2026.

El 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había quedado en primer lugar con el 47.03 % de los votos válidos, mientras Lula obtuvo el 45.16 %. Ninguno alcanzó la mayoría necesaria para ganar en esa etapa, por lo que ambos pasaron a la segunda vuelta. Tres semanas después, Lula consiguió cambiar el resultado y asegurar la victoria.

Una trayectoria marcada por las adversidades

Desde su infancia en la pobreza hasta su cuarta victoria presidencial, la vida de Lula reúne episodios que definieron su recorrido: el sacrificio de doña Lindu, el trabajo desde la adolescencia, las huelgas obreras, la cárcel durante la dictadura, las derrotas electorales, el cáncer de laringe y los procesos judiciales que lo mantuvieron fuera de la contienda en 2018.

Su historia política también incluye controversias, enfrentamientos y decisiones de gobierno que siguen siendo objeto de debate en Brasil. Pero el resultado de 2026 incorpora un dato verificable a su legado: ningún otro presidente del país había sido elegido cuatro veces en elecciones democráticas directas ni había conseguido revertir, entre las dos vueltas, una desventaja frente al candidato más votado en la primera.

El hijo de una familia trabajadora del nordeste brasileño, que comenzó a ganarse la vida en fábricas y llegó a pasar por prisión, vuelve así a ocupar la Presidencia con un récord electoral sin precedentes en la historia democrática reciente de Brasil.