Brasileños votan este domingo en una reñida segunda vuelta entre Lula y Bolsonaro

ElAvance | 25 octubre 2026

Brasileños votan en una reñida segunda vuelta entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro


Los brasileños acudieron este domingo a las urnas para elegir al próximo presidente del país en una segunda vuelta marcada por la polarización política entre el mandatario izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, y el senador de derecha Flávio Bolsonaro, de 45, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.


La contienda se desarrolla en medio de una fuerte división política y con encuestas que, según Swissinfo, reflejan un empate técnico, con una ligera ventaja para Flávio Bolsonaro. El resultado definirá si Brasil mantiene un gobierno de izquierda o se suma al giro hacia la derecha registrado en otros países de América Latina.

Por su parte, Flávio Bolsonaro ha prometido endurecer las medidas contra la criminalidad, reducir el gasto público y aliviar la presión económica sobre los hogares.

El senador se ha presentado como una figura más moderada que su padre, Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años bajo arresto domiciliario por su participación en un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.


Polarización y preocupaciones económicas


La jornada electoral estuvo acompañada de enfrentamientos verbales entre simpatizantes de ambos candidatos. Mientras los seguidores de Lula coreaban consignas en apoyo al mandatario, los partidarios de Bolsonaro respondían con acusaciones contra el líder izquierdista.

La campaña también estuvo marcada por las preocupaciones sobre el costo de los alimentos, el deterioro del poder adquisitivo y la inseguridad. Algunos votantes consideran que el país necesita continuidad en los programas sociales, mientras otros reclaman un cambio en la conducción política y económica.


Después de perder la primera vuelta, los sectores de izquierda intensificaron sus movilizaciones bajo el lema Nunca más Bolsonaro, recordando las críticas a la gestión de la pandemia de COVID-19, que dejó alrededor de 700,000 fallecidos en Brasil, así como los recortes a programas públicos durante el gobierno del expresidente.

Controversia por las redes sociales


La disputa electoral también se trasladó a las plataformas digitales. El equipo de Lula acusó a Meta, empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, de favorecer a su rival mediante una supuesta manipulación de los algoritmos.

La compañía rechazó las acusaciones, aunque reconoció que se produjeron errores técnicos que provocaron la desactivación de anuncios de la campaña del mandatario.
Los centros de votación estaban previstos para cerrar a las 5:00 de la tarde, hora local, mientras que los primeros resultados se esperaban pocas horas después.


Un escenario político complejo tras las elecciones
Independientemente del ganador, Brasil enfrentará desafíos políticos importantes. El analista Thomas Traumann advirtió que una eventual victoria de Lula podría estar condicionada por un Congreso con una composición más conservadora, lo que dificultaría la aprobación de sus iniciativas.

En cambio, la profesora universitaria Cristina Vermelho expresó su preocupación ante la posibilidad de un triunfo de Flávio Bolsonaro, al considerar que podría producirse un retroceso en la estabilidad democrática del país.


La elección representa, por tanto, una decisión clave para el rumbo político de Brasil, tanto por las diferencias entre los candidatos en materia económica y de seguridad como por las tensiones relacionadas con las instituciones democráticas y la polarización social.
Fuente: Swissinfo, con información de la agencia AFP.