Más de 53 mil órdenes de arresto están pendientes: el reto de pasar de la orden a la captura

Lorian Cuevas | 02 octubre 2026

La Policía Nacional informó que mantiene 53,877 órdenes de arresto pendientes de búsqueda y captura contra personas requeridas por la justicia por diferentes delitos, entre ellos violencia intrafamiliar, robos, agresiones, delitos sexuales, homicidios, amenazas y fraudes, entre otros.

De acuerdo con la base presentada por la institución, 17,635 órdenes corresponden a violencia intrafamiliar, 11,587 a robos, 5,951 a agresiones físicas, 4,018 a agresiones sexuales, 2,761 a delitos cibernéticos, 2,681 a homicidios y 1,630 a amenazas. La Policía indicó además que, específicamente, la base registra 2,548 personas requeridas por homicidio.

Uno de los elementos que genera mayor atención es la existencia de personas con múltiples órdenes de arresto. La institución identificó 73 personas con varios mandatos, entre ellas José Luis Mateo Medina, con 41 registros, y Julio Antonio Mejía Martínez, con 32. Además, 485 personas cuentan con más de cinco registros, de acuerdo con los datos presentados.

La nueva plataforma permite consultar fotografías, documentos de identidad, tribunales que requieren a cada persona y los delitos vinculados a las órdenes, con el propósito de facilitar el trabajo investigativo y la coordinación entre la Policía, el Ministerio Público y otras instituciones del sistema de justicia. La institución también informó que desde 2025 se han producido 37 fugas de personas privadas de libertad: 21 fueron reapresadas, 12 continúan pendientes de captura y cuatro fallecieron.

El volumen de órdenes pendientes abre ahora otras preguntas que deben ser respondidas con datos: ¿cuánto tiempo llevan vigentes esas órdenes?, ¿cuántas corresponden a delitos violentos?, ¿cuántas personas tienen más de cinco órdenes?, ¿cuántas capturas se ejecutan cada mes y por qué una persona puede acumular 41 órdenes sin ser apresada? Conocer estos indicadores permitiría establecer dónde está la brecha entre la emisión de una orden judicial y su ejecución efectiva.