Miches: el surgimiento de un nuevo polo turístico

Lorian Cuevas | 23 septiembre 2026

Con una inversión de US$1,250 millones, Miches busca convertirse en un destino de lujo ecológico, mientras enfrenta el reto de integrar inversión extranjera, el bienestar de sus comunitarios y la preservación de sus recursos naturales.

Por Lorian Cuevas


Más allá de los destinos turísticos establecidos en República Dominicana, en la costa noreste del país, emerge Miches. Ubicado en la provincia de El Seibo, entre las montañas de la Cordillera Oriental y las aguas del océano Atlántico, el municipio comienza a ganar espacio en el mapa turístico nacional con una propuesta que combina el lujo con la sostenibilidad.


Sus encantos van desde Montaña Redonda, Playa Esmeralda, las lagunas Redonda y Limón, y el Salto de La Jalda, hasta las rutas del cacao, manglares, el avistamiento de ballenas jorobadas, excursiones, senderismo y una oferta de hoteles de lujo, combinando descanso, aventura y ecoturismo.


A esto se suman su riqueza cultural, religiosa y gastronómica, de la mano con una comunidad que conserva la identidad de esta demarcación.


El Avance se trasladó a Miches, para conocer qué hay detrás del creciente desarrollo turístico de la zona y cómo busca posicionarse entre los destinos del país.


El recorrido inició en Santo Domingo, a 179 kilómetros de Miches. Durante el trayecto, las curvas de la carretera bordeaban las montañas, mientras las áreas verdes anticiparon el tesoro natural de este territorio.


La primera parada fue en la carretera, donde doña Juana, en un puesto, ofrecía las tradicionales galletas de manteca, que, según contó, además de formar parte de la tradición local, representaban el sustento de su hogar.


Luego, una casa de madera llamó nuestra atención. En la entrada había un termo de café colado y pan horneado. La combinación formaba parte del desayuno de quienes se acercaban al lugar antes de dirigirse a sus trabajos.


Continuando el trayecto, el camino nos llevó hasta una de las figuras de la cultura de este municipio. Se trata de Genaro Reyes, conocido popularmente como Cayuco. Artesano y creador del Centro Cultural de Miches, un espacio que desde 2005 cuenta, a través de obras y artesanías, la historia de esta comunidad.


El centro cultural funciona en la propia casa de Cayuco. La cocina, la habitación, la sala y el patio están ocupados por piezas elaboradas con materiales reciclados y otras recibidas como donaciones.Muchas de estas permanecen guardadas, a la espera de un espacio donde puedan ser exhibidas. A pesar de que el Ministerio de Cultura construyó una sala de arte para mostrar parte de sus artesanías, Cayuco mostró como el lugar no logra albergar la cantidad de obras que posee.


“Hay muchas piezas que todavía están guardadas porque no tenemos un espacio donde exhibirlas. La idea es que puedan estar en un lugar donde la gente las vea, las conozca y valore lo que representan para nuestra historia”, explicó.

Al ser cuestionado sobre la creciente inversión extranjera, señaló que esta será beneficiosa siempre que vaya de la mano con la protección de los recursos naturales, en especial del agua, y con la continuidad de un modelo basado en el turismo rural y comunitario.

“Para nosotros, el turismo comunitario es fundamental. Entendemos que este destino tiene futuro, pero el crecimiento debe llegar hasta los emprendedores de la zona”.

El crecimiento del que hablaba Cayuco se refleja en las cifras. La Asociación de Hoteles y Turismo El Seibo-Miches (PROMICHES) informó que cinco hoteles ya están en operación, con más de 3,000 habitaciones. La inversión turística y de desarrollo comprometida en la zona supera los US$1,250 millones.

Cayuco observó estas cifras con preocupación. No solo le inquietaba que el desarrollo no llegue a los emprendedores locales, también advierte sobre las consecuencias que este crecimiento podría tener para los recursos naturales.


“El desarrollo debe tener límites. El dinero no puede tener la última palabra. La sostenibilidad debe ser siempre el pilar de nuestro territorio, de lo contrario nos quedaremos sin palmas de coco”, concluyó.

Para entonces, el hambre ya se hacía sentir. La siguiente parada fue en el Quiosco El Coral, donde un plato de moro con coco acompañado de pescado frito, combinación presente en la cocina de la costa este, fue el platillo para saciar esa necesidad.
En Miches, el coco forma parte de la gastronomía local. Se utiliza en el moro, los dulces y las bebidas, además de acompañar productos del mar y cultivos de la zona, como el pescado fresco, los mariscos y el plátano.


Después de la comida, el recorrido continuó hacia el Muelle Turístico de Miches. Allí, además de la belleza del mar, se puede apreciar la vida local.


El desarrollo llega a sus costas, pero el desafío está en que alcance a su gente


El frutero, el coquero, el viejito del ventorrillo y el joven estudiante tienen algo en común. Todos observan con expectativa la transformación que vive Miches, pero también se hacen una pregunta. ¿Cuánto de ese crecimiento llegará hasta ellos?
Según el X Censo Nacional de Población y Vivienda 2022 de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), El Seibo cuenta con 99,169 habitantes, de los cuales 26,394 residen en el municipio de Miches.


Muchos quieren formar parte de esta nueva etapa. Algunos esperan atraer visitantes a sus negocios, mientras otros aspiran a ocupar puestos en los grandes complejos hoteleros.


El interés se refleja en las ferias de empleo organizadas por el Ministerio de Trabajo y distintas cadenas hoteleras, con jornadas que han ofrecido entre 500 y más de 1,200 vacantes. A esto se suman iniciativas como la alianza entre el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) y ProMiches para capacitar a los munícipes ante la creciente demanda de trabajadores.
Según ProMiches, el destino ya ha generado más de 6,000 empleos y se espera que la cifra continúe aumentando. Sin embargo, para muchos persiste una dificultad, el dominio del inglés, una herramienta cada vez más necesaria para acceder a determinadas posiciones.


Mientras algunos buscan entrar a los hoteles, otros esperan que los visitantes salgan de ellos


Un informe del Ministerio de Turismo, publicado en julio de 2026, señaló que seis de cada diez turistas que visitan la República Dominicana realizaron actividades fuera de su hospedaje. El 54 % gastó menos de US$100 en esas experiencias y el 84 % afirmó que las repetiría.


Para los pequeños comerciantes, esto representa una oportunidad que todavía sienten limitada.


“Marcos”, nombre utilizado para proteger su identidad, cuenta que las guaguas cargadas de visitantes suelen dirigirse a lugares específicos y que, según afirma, algunos guías evitan que los extranjeros compren en sus puestos.

Emprendedor de Miches. Fuente: El Avance.
“Tenemos puestos bonitos y vendemos barato. Solo queremos que nos compren, porque de aquí comen mis hijos y quiero que coman mis nietos”, expresó.


El deseo se repite entre vendedores. Esperan que los turistas conozcan el pueblo, recorran sus calles, compren una fruta, prueben un pescado frito o se beban un agua de coco.


Los nuevos proyectos ya forman parte de Miches, pero su mayor atractivo continúa siendo su gente, que trabaja, estudia y esperan que el crecimiento no solo pueda verse en los grandes hoteles, sino que también pueda sentirse en sus bolsillos.


Para Juan “Papo” Bancalari, presidente de la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (ASONAHORES), el municipio se ha convertido en uno de los puntos donde la transformación turística ha ocurrido con mayor rapidez.


Antes de 2020, la presencia de este destino apenas tenía presencia dentro del mapa turístico nacional. Bancalari resaltó que con los años comenzaron a llegar las inversiones, hoteles y nuevos proyectos que vemos hoy cambiando así el escenario y las expectativas de quienes viven allí.


“Miches es un fenómeno. Hace unos años prácticamente no existía como destino turístico y ahora tiene un crecimiento enorme, con hoteles de primer orden y nuevas inversiones en desarrollo”, aseguró Bancalari.


Con un dulce Doña Tula en mano, que según contó es típico de la zona, Davel Payano, director ejecutivo del Consejo de Desarrollo Ecoturístico de la Provincia El Seibo (CODEPRES), ofreció otra mirada sobre la transformación que atraviesa la zona.

Davel Payano director ejecutivo del Consejo de Desarrollo Ecoturístico de la Provincia El Seibo (CODEPRES). Fuente: El Avance.

Indicó que los cambios comienzan a reflejarse en las cifras. En junio de 2026, la ocupación hotelera en Miches alcanzó el 63%, frente al 71% del promedio nacional.


Pero la experiencia del visitante no termina en el alojamiento. Para Payano, estos datos muestran el potencial de una oferta que trascienda los hoteles y conecte al visitante con el entorno, la gastronomía y las actividades de la comunidad.


“Visualizamos a Miches como la joya del Caribe, ya que ofrece al turista una experiencia completa, además de ser un destino emergente que aún dentro de su desarrollo permanece virgen’’ afirmó.


Desde CODEPRES proyectan que la transformación continuará durante los próximos años, con una oferta que combine los grandes hoteles con el desarrollo de los comunitarios


El último destino del recorrido no deja de tener relevancia. El trayecto termina en un hotel donde el crecimiento turístico también se mira según cuentan desde la sostenibilidad.


Entre el lujo y el ecoturismo


Con una espectacular vista de la playa Esmeralda, Jessica Mejía, gerente de Marketing de Secrets Playa Esmeralda, sostiene que el lujo y la conservación pueden avanzar de manera conjunta.


“Para nosotros, el lujo sostenible es parte de la experiencia que queremos ofrecer. No se trata solamente de brindar comodidad y exclusividad, sino también de cuidar el entorno que hace posible que este destino sea tan especial”, explicó.
La ejecutiva reconoce que la expansión de Miches trae oportunidades, pero también responsabilidades. A su juicio, el crecimiento de la industria debe ir acompañado de la protección de los recursos naturales, las áreas protegidas y la identidad de las comunidades.


Una visión similar tiene Sugeidy Álvarez, gerente de Marketing y Comunicaciones de ProMiches, aunque su mirada se concentra en la conservación ambiental.


Esa preocupación ya se refleja en iniciativas como el Fondo de Conservación de Miches, los programas de protección de dunas, el monitoreo de arrecifes, la limpieza de playas y Protortuga, dedicada a preservar las tortugas marinas.


“Queremos que Miches esté bien posicionado, que sea reconocido internacionalmente como un referente de turismo sostenible”, afirmó Álvarez.


Con el atardecer sobre la playa termina el recorrido por Miches. Queda atrás un pueblo que comienza a convivir con hoteles, inversiones y visitantes que llegan en busca de sus playas y otros atractivos.


Mientras cae la tarde, la mirada queda puesta en lo que viene. Miches seguirá cambiando y serán sus calles, sus negocios y sus comunidades los que mostrarán cómo ese proceso se incorpora a la vida del municipio.