Adalberto Mondesí regresa al béisbol dominicano con las Águilas tras años de ausencia

Martin Severino | 21 septiembre 2026

Santo Domingo. – Después de varios años fuera de competencia y de una extensa recuperación física, Adalberto Mondesí inició este lunes una nueva etapa en el béisbol dominicano al integrarse desde el primer día a los entrenamientos de las Águilas Cibaeñas, con el objetivo de demostrar que todavía puede volver al nivel que lo convirtió en uno de los jugadores más explosivos del béisbol.

A sus 31 años, el infielder busca dejar definitivamente atrás la lesión que sufrió en 2022 en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, un problema que lo mantuvo alejado de los terrenos durante un prolongado proceso de rehabilitación.

“Ha sido un proceso largo de rehabilitación, pero ya me siento al 100%”, afirmó Mondesí al referirse a su condición física.

Su llegada a Santiago representa además una alternativa importante para las Águilas por su capacidad de desempeñarse en varias posiciones del cuadro interior, incluyendo campocorto, segunda y tercera base.

Pero más allá de su versatilidad defensiva, el principal atractivo de Mondesí continúa siendo su velocidad. Cuando está saludable, puede convertirse en una amenaza en las bases, avanzar posiciones con rapidez y generar presión sobre las defensas rivales.

En la pelota dominicana, su participación ha sido limitada. Durante tres temporadas con los Tigres del Licey, disputó apenas 22 encuentros, con promedio de bateo de .210, 13 imparables, tres dobles, dos triples, nueve carreras remolcadas y dos bases robadas. Su mejor promedio en la liga llegó en la campaña 2016-17, cuando bateó para .296.

Su trayectoria en las Grandes Ligas, sin embargo, refleja el potencial que las Águilas esperan recuperar. Mondesí debutó en 2015 con los Reales de Kansas City durante una Serie Mundial y posteriormente tuvo temporadas destacadas por su capacidad para correr las bases.

En 2019 fue líder de la Liga Americana con 10 triples, mientras que en 2020 encabezó ese circuito con 20 bases robadas, cifras que ayudaron a consolidarlo como uno de los corredores más peligrosos de las Mayores.

Ahora, el desafío es recuperar esa versión que combinaba velocidad, agresividad y capacidad para generar jugadas.

El regreso también tiene un componente familiar para el conjunto cibaeño. Su padre, Raúl Mondesí, formó parte de las Águilas y llegó a conquistar un campeonato con la organización, por lo que la llegada de Adalberto representa una conexión especial con la historia del equipo.

Esta vez, Mondesí tendrá la oportunidad de construir su propio capítulo con el uniforme amarillo. Su primera meta será mantenerse saludable y, a partir de ahí, demostrar nuevamente con su juego que todavía puede marcar diferencias sobre el terreno.