FIFA modifica el artículo 17 y limita las cláusulas abusivas.

Victor Herasme | 11 septiembre 2026

Madrid.- La FIFA introducirá a partir del 1 de enero de 2027 una modificación al artículo 17 de su reglamento, con la que busca establecer criterios más claros para determinar las indemnizaciones cuando un futbolista decide rescindir unilateralmente su contrato.

La reforma pretende evitar que las cláusulas de rescisión sean utilizadas como mecanismos desproporcionados para impedir la salida de un jugador. La nueva normativa establecerá criterios más previsibles para calcular las compensaciones que correspondan en caso de ruptura contractual.

Cuando exista una cláusula de rescisión, esta será tomada como referencia, siempre que su monto no resulte manifiestamente abusivo. En los contratos que no contemplen este tipo de cláusula, la indemnización se determinará mediante una fórmula que tendrá en cuenta factores como el salario pendiente, el valor del futbolista, la duración restante del vínculo y los costos que implique su sustitución.

Un cambio que impactará el mercado de fichajes

La modificación busca encontrar un equilibrio entre el derecho de los clubes a recibir una compensación por la salida de un jugador y la posibilidad de los futbolistas de poner fin a sus contratos sin quedar sujetos a cantidades consideradas excesivas.

En caso de que una cláusula sea considerada desproporcionada, el nuevo marco permitirá que su valor sea moderado, con el objetivo de garantizar una compensación adecuada al club sin convertirla en una barrera económica imposible de superar para el jugador.

El antecedente del caso Lass Diarra

Uno de los principales antecedentes jurídicos que explican la reforma es el caso Lass Diarra, que puso de manifiesto las dificultades existentes para determinar las indemnizaciones derivadas de una rescisión unilateral.

Con las nuevas reglas, la FIFA pretende reducir la incertidumbre y establecer un sistema basado en elementos objetivos. Entre ellos estarán el valor restante del contrato, las remuneraciones pendientes, el valor de los servicios del jugador, posibles pérdidas relacionadas con una transferencia y los costos de contratar a un reemplazo.

La reforma entrará en vigor en 2027 y podría tener un impacto importante en la manera en que clubes y futbolistas negocian sus contratos y futuras salidas.