El Niño agrava la sequía y pone en riesgo alimentos y agricultura en Centroamérica

Ruth Encarnacion | 11 septiembre 2026

Santo Domingo.- La intensificación de la sequía asociada al fenómeno El Niño mantiene en alerta a Centroamérica, donde cerca de siete millones de personas podrían enfrentar mayores dificultades para acceder a alimentos, agua y medios de subsistencia, advirtió la Concertación Regional para la Gestión de Riesgos (CRGR).

La situación afecta especialmente a las comunidades rurales del denominado Corredor Seco, donde la falta de lluvias ha reducido la producción de granos básicos, principalmente maíz y frijoles, al tiempo que disminuyen las reservas de alimentos y aumenta el costo de la canasta básica.

La CRGR, integrada por organizaciones de gestión de riesgos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, pidió a los gobiernos adoptar medidas inmediatas para evitar que el deterioro de las condiciones climáticas derive en una crisis alimentaria de mayor magnitud.

De acuerdo con una evaluación realizada por Oxfam junto a organizaciones locales, que abarcó 354 comunidades de 58 municipios en 15 departamentos del Corredor Seco, los efectos acumulados de la sequía ya se reflejan en pérdidas importantes de cultivos, dificultades para acceder al agua, reducción de los ingresos rurales y un aumento de la migración.

El informe señala que algunos hogares han perdido prácticamente toda su producción de maíz y frijol y disponen de reservas para tres semanas o menos, mientras enfrentan incrementos en los precios de los alimentos.

Déficit extremo de lluvias

Nicaragua figura entre los países más afectados. Reportes de la Mesa Nacional de Gestión de Riesgos, basados en información del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), indican que durante los primeros 20 días de agosto el Pacífico occidental registró apenas un milímetro de lluvia, frente a un promedio histórico de 57 milímetros.

La falta de precipitaciones, acompañada por temperaturas elevadas, ha aumentado la evaporación de las fuentes de agua y profundizado el estrés hídrico que afecta a los cultivos y a las comunidades rurales.

En Costa Rica, Guanacaste también presenta una situación preocupante. Las autoridades meteorológicas reportan un déficit significativo de lluvias, con reducción de los pastizales y menor disponibilidad de agua para el ganado.

La CRGR advierte que el problema podría agravarse durante los próximos meses debido a cambios previstos en los patrones de temperatura y precipitación asociados al fenómeno El Niño.

Países activan alertas

Ante el deterioro de las condiciones climáticas, varios gobiernos centroamericanos han elevado sus niveles de prevención. El Salvador y Panamá activaron alerta roja, mientras Honduras declaró alerta roja en 103 municipios y mantiene distintos niveles de vigilancia en otras zonas.

Costa Rica, por su parte, activó una estrategia nacional de contingencia frente al fenómeno El Niño y mantiene alertas en diferentes cantones.

La organización regional reclama a los gobiernos priorizar la asistencia alimentaria y garantizar el acceso al agua en las comunidades más afectadas, además de adoptar medidas para contener el incremento de los precios de los productos básicos.

También pidió aumentar las inversiones en el Corredor Seco, fortalecer los sistemas de protección civil y gestión de riesgos, y desarrollar medidas anticipatorias que permitan proteger a las poblaciones más vulnerables.

La CRGR llamó además a la sociedad civil y a la cooperación internacional a mantener la atención sobre Centroamérica y respaldar acciones de prevención, adaptación y respuesta humanitaria frente a una crisis que, según advierte, podría profundizarse si persisten las condiciones de sequía.