No te conformes con migajas

ElAvance | 09 septiembre 2026

La prueba PISA 2025 publicada este martes dejó nuevamente a la luz el retroceso de la educación a nivel global, aunque mi interés específico es destacar el bajo rendimiento del estudiantado dominicano, esto no deja de preocuparme.

La República Dominicana aún cuenta con el 4% del PIB de la nación, destinado a mejorar y mantener la calidad de la educación y año tras año vamos retrocediendo, aunque claro, los distractores del estado fallido, no nos deja valorar en su justa medida el abismo en el que se hunde la juventud y por consiguiente la población en general.

Esto es un problema global, si es verdad. Sin embargo, la pregunta es ¿Nos conformaremos con avanzar uno o dos puntos en las habilidades evaluadas o despertaremos como país para dar respuesta conjunta esta problemática social que nos afecta a todos?

Esta permitido copiar. Es bueno y válido romper esa estructura mediocre y obsoleta que se desempolva cada año escolar para justificar un sistema que no se corresponde con el verdadero desarrollo de un país.

Somos uno de los países más rico de la región, pero esa bonanza no se traduce en los hogares y evidentemente tampoco en la educación.

Vamos a copiar a los países asiáticos, total todos los días nos dan cátedra de negocios y progreso a nivel global. Pues, la semilla productiva que lanzan en cualquier país germina, porque usan el abono de la educación, la planificación y la organización constante en todo lo que hacen. Aún así, insisto :

NO NOS CONFORMEMOS CON MIGAJAS.

ignorando los grandes problemas estructurales.

No podemos acostumbrarnos a recibir migajas de progreso y presentarlas como grandes victorias.

Necesitamos mucho más.

Necesitamos una revolución educativa.

Una revolución que empiece en las aulas, pero que también llegue a los hogares.

Una revolución que enseñe conocimientos, pero también ciudadanía, responsabilidad, pensamiento crítico, inteligencia emocional, economía, convivencia y propósito de vida.

No nos conformemos con migajas.

Nuestros niños y jóvenes merecen una educación a la altura del país que queremos ser.

Y si otros países encontraron caminos que funcionan…

¿Por qué no podemos aprender de ellos?

Está permitido copiar.

Lo que no podemos seguir copiando es el mismo modelo que no está dando los resultados que necesitamos.

Despertemos.

Porque cada año que dejamos pasar no solamente perdemos puntos en una prueba.

Perdemos oportunidades.

Y las oportunidades perdidas de una generación pueden convertirse en el atraso de todo un país.

NO NOS CONFORMEMOS CON MIGAJAS.