Abinader asume presidencia del PRM con el reto de mantener al partido en el poder en 2028

ElAvance | 05 septiembre 2026

Abinader asume presidencia del PRM con el desafío de preservar el poder en 2028

Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader asumirá este domingo la conducción del Partido Revolucionario Moderno (PRM), en una nueva etapa para la organización oficialista, que tendrá como principal desafío preparar el escenario político de cara a las elecciones de 2028 y procurar una tercera victoria consecutiva.

Abinader, quien ha sido la principal figura electoral del PRM desde su creación, llega a la presidencia del partido mientras se desarrolla un proceso de renovación de los liderazgos internos. Su nuevo papel lo coloca ante la responsabilidad de mantener la cohesión de las distintas corrientes de la organización y, al mismo tiempo, garantizar que la gestión gubernamental llegue a 2028 con suficiente respaldo ciudadano.

El mandatario tendrá que desempeñar simultáneamente varios roles: continuar al frente del Gobierno, dirigir la estructura partidaria y actuar como una figura de equilibrio entre los sectores que comienzan a posicionarse de cara a la sucesión presidencial.

El desgaste del Gobierno, uno de los principales desafíos

Uno de los mayores obstáculos para el PRM será enfrentar el desgaste natural que suelen experimentar los partidos después de varios años al frente del Estado.

La organización oficialista tendrá que mejorar áreas que continúan generando preocupación entre los ciudadanos, especialmente la seguridad, el servicio eléctrico y el costo de vida.

La inseguridad ciudadana permanece entre los temas de mayor preocupación. Los cuestionamientos relacionados con actuaciones policiales, los llamados intercambios de disparos y el proceso de transformación de la Policía Nacional representan desafíos para el Gobierno.

A esto se suma la situación económica. Aunque el crecimiento continúa siendo uno de los pilares de la gestión, factores internacionales pueden dificultar el panorama, particularmente por las tensiones geopolíticas y sus posibles efectos sobre los precios del petróleo y otras variables de la economía mundial.

El sector eléctrico también representa un punto sensible para la administración. Los apagones, las quejas por facturación y las dificultades en la calidad del servicio siguen generando críticas, convirtiendo esta área en uno de los principales retos pendientes del Gobierno.

En contraste, las obras de infraestructura representan una de las apuestas con mayor potencial político y económico. Abinader ha planteado como meta concluir antes de finalizar su mandato una parte importante de los proyectos iniciados durante su gestión.

El reto de preservar la imagen presidencial

Además de los resultados de la administración, Abinader tendrá que cuidar su imagen política durante los próximos años.

Con dos períodos consecutivos en el poder, el PRM deberá evitar que el desgaste de la gestión termine afectando las posibilidades electorales de la organización.

Otro tema que podría adquirir relevancia durante la campaña de 2028 será el uso de los recursos públicos. Se trata de una discusión recurrente en los procesos electorales dominicanos y que podría ser utilizada por la oposición para cuestionar al oficialismo.

El asunto tiene una importancia particular para Abinader debido a que su discurso político durante sus años de oposición estuvo marcado por las denuncias de corrupción contra gobiernos anteriores y por el compromiso de establecer una administración caracterizada por una mayor transparencia.

El PRM busca repetir la historia

Conservar el poder en 2028 supondría para el PRM alcanzar una hazaña poco frecuente en la historia democrática reciente del país.

Desde 1978, solamente el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) consiguió ganar tres elecciones presidenciales consecutivas, aunque el tercer triunfo se produjo bajo una nueva candidatura y en medio de un escenario político marcado por divisiones y dificultades dentro del Partido Revolucionario Dominicano.

El PRD ganó las elecciones de 1978 y 1982, pero perdió en 1986. El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), por su parte, venció en 1986 y 1990, pero la crisis generada alrededor de las elecciones de 1994 terminó modificando el calendario político nacional.

Más adelante, el PLD logró imponerse en 2004, 2008 y 2012. Sin embargo, después de conquistar nuevamente el poder en 2016, las divisiones internas llevaron al partido a perder las elecciones de 2020.

El PRM deberá evitar repetir ese patrón.

Nuevos liderazgos comienzan a tomar posición

La sucesión presidencial también obligará al partido a reorganizar sus fuerzas internas.

Durante los primeros años del PRM, la estructura de liderazgo estuvo marcada principalmente por Abinader y otros dirigentes que acompañaron el proceso de construcción de la organización. Ahora, con el inicio de la transición hacia 2028, comienzan a tomar mayor fuerza distintos aspirantes y grupos.

David Collado aparece entre las figuras con mayor proyección para la candidatura presidencial. A su alrededor también se han producido movimientos de otros dirigentes, entre ellos Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, quien asumirá la Secretaría General del partido.

El sector vinculado a Carolina Mejía también representa una fuerza importante dentro de la organización y tendrá participación en el proceso de definición de las candidaturas para 2028.

La selección del candidato presidencial será solo una parte del proceso. El PRM deberá definir además miles de candidaturas para los diferentes cargos de elección popular que estarán en disputa.

Abinader será juramentado este domingo

La Comisión Nacional de Elecciones Internas del PRM convocó para este domingo 6 de septiembre la ceremonia de proclamación y juramentación de las nuevas autoridades nacionales de la organización.

La actividad se realizará a partir de las 9:00 de la mañana en el Club Polideportivo San Carlos, en Santo Domingo, y forma parte del cierre de la XXIV Convención Nacional Ordinaria 2026, dedicada a Orlando Jorge Mera.

Durante el acto serán juramentados Luis Abinader como presidente del PRM, Juan Garrigó como secretario general y Deligne Ascención Burgos como primer vicepresidente nacional.

También serán proclamados los vicepresidentes y subsecretarios nacionales, además de representantes de los organismos territoriales, del exterior y de los diferentes frentes sectoriales del partido.

Con esta renovación, el PRM inicia una nueva etapa luego de seis años de Gobierno y dos victorias electorales consecutivas. El desafío de Abinader será ahora mantener unido al partido, administrar la transición de liderazgos y preparar a la organización para intentar conservar el poder en las elecciones de 2028.