Comprar una vivienda sigue siendo un reto: hogares de bajo costo rondan los RD$5.4 millones

Martin Severino | 18 agosto 2026

Santo Domingo. – El acceso a una vivienda propia continúa siendo uno de los principales retos para muchas familias dominicanas. A través de distintos programas, el Gobierno ofrece facilidades para que ciudadanos puedan adquirir viviendas de bajo costo, las cuales, según la calificación del Ministerio de la Vivienda y Edificaciones, deben tener un precio de venta igual o menor a RD$5,450,851.12 para ser consideradas dentro de esta categoría.

El arquitecto Arcadio Vargas explicó que este tipo de construcciones tienen características particulares que permiten mantener un precio más accesible, destacando que el diseño juega un papel fundamental para reducir los costos sin afectar la seguridad y funcionalidad del inmueble.

Vargas indicó que una vivienda de bajo costo debe ser diseñada bajo criterios de eficiencia, evitando desperdicios de espacios y elementos que aumenten el presupuesto final de construcción.

“Todos los criterios que se utilizan de diseño tienen que buscar reducir el costo en sí. No podemos tener desperdicio de pasillos, desperdicio de ventanas, porque todo eso incurre en gastos y sobrecostos”, explicó.

El profesional señaló que estas viviendas no pueden compararse con apartamentos de mayor gama, debido a que las necesidades y características de diseño son diferentes.

Explicó que en una vivienda económica se prioriza la funcionalidad, con espacios básicos como un baño, closets integrados y una distribución que permita aprovechar mejor cada metro cuadrado.

“En una vivienda de bajo costo no se piensa en tener un walking closet o dos baños; lo que se busca es la economía y suplir una necesidad básica”, afirmó.

El arquitecto recordó que antes de la pandemia del coronavirus las viviendas económicas podían adquirirse entre RD$3 y RD$4 millones, pero factores internacionales como la pandemia, la guerra y el aumento en los precios de los materiales de construcción provocaron incrementos importantes en el sector.

A su juicio, tomando en cuenta las condiciones actuales del mercado, resulta razonable que una vivienda de bajo costo alcance los precios establecidos actualmente, aunque reconoció que el incremento ha representado un desafío para muchas familias.

Vargas destacó que mecanismos como el bono de primera vivienda, los fideicomisos y otras facilidades estatales han contribuido a evitar que estos inmuebles alcancen precios aún mayores.

Sin embargo, admitió que, pese a esos incentivos, para muchos ciudadanos de ingresos limitados sigue siendo complicado acceder a una vivienda propia debido a los requisitos financieros y las condiciones necesarias para poder calificar.