Recuperación de Venezuela costaría US$19,600 millones, según estimaciones del Banco Mundial

ElAvance | 24 julio 2026

Los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio causaron daños físicos directos por US$19,600 millones, según una primera evaluación publicada por el Banco Mundial a un mes de la tragedia. 

La cifra refleja la destrucción de viviendas, edificios, carreteras, hospitales, redes eléctricas, agua, saneamiento y otras infraestructuras afectadas por los sismos. El organismo precisó que el cálculo equivale aproximadamente al 18 % del producto interno bruto estimado de Venezuela para 2025.

El informe marca el primer gran estimado económico internacional sobre la magnitud del desastre y confirma que la reconstrucción venezolana podría convertirse en una de las tareas más costosas y complejas de la región en los próximos años.

Equipos de rescate trabajan tras los terremotos que afectaron Venezuela

  • El Banco Mundial estimó en US$19,600 millones los daños físicos directos causados por los terremotos del 24 de junio en Venezuela.
  • La cifra equivale a cerca del 18 % del PIB venezolano estimado para 2025.
  • La reconstrucción podría costar más del doble, según la evaluación inicial del organismo.

Una factura que podría duplicarse

La estimación de US$19,600 millones no representa el costo final de la catástrofe.

El Banco Mundial aclaró que se trata únicamente de daños físicos directos. El cálculo no incorpora pérdidas económicas indirectas, interrupción de actividad empresarial, empleos destruidos, caída de ingresos, afectación de cadenas de suministro, servicios públicos paralizados ni costos sociales vinculados al desplazamiento de familias.

Reuters reportó que, de acuerdo con el Banco Mundial, el costo de reconstrucción podría ser el doble o más de la estimación inicial.

Si la factura final superara los US$39,000 millones, Venezuela tendría que movilizar recursos equivalentes a una proporción extraordinaria de su economía, en un contexto de fragilidad fiscal, deterioro de infraestructura y alta vulnerabilidad social.

El Banco Mundial indicó que trabaja con el Gobierno venezolano y socios de desarrollo, incluidos el Banco Interamericano de Desarrollo y CAF, para definir apoyo técnico y financiero adicional de cara a evaluaciones más completas de daños, necesidades, recuperación y reconstrucción.

El balance humano sigue abierto

El impacto económico se suma a un balance humano devastador.

De acuerdo con Reuters, las cifras oficiales venezolanas reportan 5,398 muertos, más de 16,700 heridos y miles de personas aún desaparecidas tras los terremotos.

Las tareas de búsqueda, retiro de escombros y recuperación de cuerpos continúan en áreas afectadas, mientras miles de ciudadanos permanecen en refugios, campamentos temporales o viviendas dañadas.

El Banco Mundial advirtió que los terremotos dañaron infraestructura crítica y crearon nuevos desafíos para la recuperación económica del país. La vicepresidenta del organismo para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, afirmó que la magnitud de los daños exige una respuesta coordinada.

La prioridad inmediata sigue siendo la atención a los damnificados, el restablecimiento de servicios esenciales, la recuperación de hospitales, vías de comunicación, escuelas y sistemas básicos, y la protección de comunidades expuestas a nuevas réplicas o riesgos secundarios.

Estimaciones que no siempre miden lo mismo

La cifra del Banco Mundial se suma a otros cálculos internacionales publicados desde la emergencia.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres estimó previamente daños físicos directos por US$37,000 millones, a partir de modelación analítica. Ese cálculo tampoco incluía pérdidas indirectas, impacto social, costos de respuesta, cadenas de suministro ni reconstrucción integral.

Antes, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo había presentado una estimación preliminar de US$6,700 millones en daños físicos directos, equivalente a alrededor del 6 % del PIB, basada en una evaluación digital rápida con imágenes satelitales.

Las diferencias no significan necesariamente que una evaluación invalide a la otra. Los organismos pueden usar metodologías, fuentes, precios de reposición, perímetros geográficos y niveles de información distintos según el momento de la medición.

Lo relevante es que todas las estimaciones apuntan en la misma dirección: Venezuela enfrenta un golpe económico de gran escala, con una reconstrucción que exigirá financiamiento externo, capacidad técnica, transparencia institucional y planificación de largo plazo.

La reconstrucción no será solo una cuestión de cemento y maquinaria. También implicará recuperar empleos, servicios básicos, colegios, hospitales, redes de transporte y la confianza de una población golpeada por años de crisis y por una emergencia que podría marcar la próxima década del país.