Estrecho de Ormuz presiona cadenas de suministro en EE.UU y da ventaja a China en Asia

ElAvance | 29 junio 2026

Las disrupciones en el estrecho de Ormuz han generado presión sobre las cadenas de suministro en Estados Unidos, especialmente por el encarecimiento de la energía y de materiales críticos, mientras China emerge como la economía asiática mejor posicionada para afrontar la crisis, según un análisis de The Asia Group, un ‘think tank’ con sede en Washington.

“Es difícil no llegar a la conclusión de que China es la ganadora aquí”, afirma este lunes en el informe Kurt Campbell, presidente y cofundador de la firma y exsubsecretario de Estado estadounidense, al analizar el impacto de la crisis en el estrecho sobre la economía global. 

El informe destaca que las interrupciones en Ormuz en los últimos meses han generado presión sobre las cadenas de suministro en EE.UU., por el encarecimiento de la energía y de materiales críticos utilizados en la producción industrial, como gases y otros insumos químicos, con impacto en sectores como los centros de datos y la industria de semiconductores.

El grupo sostiene que China ha logrado amortiguar mejor el choque energético porque ha “almacenado reservas estratégicas, diversificado suministros y puesto en marcha herramientas de política económica como controles de precios, subsidios, restricciones a la exportación y gestión del tipo de cambio”, lo que le ha permitido “evitar un impacto inflacionario comparable al de otras economías, especialmente de su región".

De acuerdo con datos de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), alrededor del 80 % del petróleo que transita por el estrecho de Ormuz tiene como destino Asia, lo que convierte a la región en la más expuesta al ‘shock energético’ global.

Según The Asia Group, el gigante asiático también ha recurrido a reservas estratégicas y a medidas de control sobre refinerías y exportaciones para estabilizar el suministro interno. Ventaja no exenta de “vulnerabilidades”

En paralelo, datos de Ember Energy, otro ‘think tank’ con sede en Londres, indican que el peso creciente de las energías renovables en el sistema energético chino también ha contribuido a “reducir la exposición estructural del país a las importaciones de combustibles fósiles". 

Este informe apunta a que la crisis ha acelerado tendencias globales como el aumento de la demanda de tecnologías limpias, entre ellos vehículos eléctricos, baterías y energía solar, sectores en los que China mantiene una posición dominante en las cadenas de suministro. 

Por su parte, The New York Times señala hoy en un artículo que con todo esta ventaja china es “relativa” y “no exenta de vulnerabilidades”, ya que Pekín sigue dependiendo de insumos críticos como nafta, helio y fertilizantes procedentes del Golfo. 

Sin embargo, la situación es peor para otras economías asiáticas como India, Japón o varios países del Sudeste Asiático, según The Asia Group, ya que estos países han sufrido un mayor impacto por el aumento de los costes energéticos y las tensiones en el suministro de fertilizantes y químicos, lo que ha derivado en presiones inflacionarias y tensiones políticas internas en algunos casos.