El difícil camino hacia un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán  

ElAvance | 24 junio 2026

Tras varias semanas de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que iniciaron el 28 de febrero, Washington y Teherán acordaron un alto al fuego el pasado 7 de abril.

Fiel a su estilo, durante más de dos meses el presidente Donald Trump, publicaba en su cuenta de Truth Social la inminencia de un pacto definitivo alegando que los iraníes estaban desesperados por arribar a un acuerdo lo que ellos siempre negaron.

El fin definitivo de las hostilidades se aceleró luego del 9 de junio, cuando Irán derribó un helicóptero Apache estadounidense que realizaba labores de patrullaje en la zona del estrecho de Ormuz.

Aunque los dos tripulantes sobrevivieron y fueron rescatados posteriormente, la respuesta norteamericana no se hizo esperar y entre el 8 y 9 de junio, volvieron a caer bombas en territorio iraní.

Sin embargo, en un giro inesperado dentro de la escalada de tensiones en Medio Oriente, el presidente Donald Trump, anunció la cancelación de los ataques militares contra Irán que estaban previstos para la noche del 10 de junio alegando avances significativos en las negociaciones entre ambas partes.

A través de un mensaje publicado en Truth Social, el mandatario aseguró que los “puntos finales” de un posible acuerdo habían sido aprobados tanto en su concepción general como en sus detalles, involucrando no solo a Washington y Teherán, sino también a varios aliados regionales, entre ellos Israel, Arabia Saudita, Qatar y Turquía.

Trump explicó que, ante este escenario, ordenó suspender la ofensiva militar, aunque aclaró que se mantendría el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz hasta que se formalice el acuerdo.

El posible pacto incluiría compromisos clave, como la renuncia de Irán al desarrollo de armas nucleares y el levantamiento inmediato del bloqueo marítimo tras la firma del documento.

Sin embargo, desde Teherán la reacción fue más cauta. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní advirtió que “nada ha sido finalizado” y señaló que aún persistían diferencias, acusando a Washington de introducir nuevas exigencias durante el proceso.

El anuncio de Trump en ese momento representó un cambio drástico respecto a sus declaraciones previas del 10 de junio, cuando amenazó con ataques “muy duros” e incluso planteó tomar control de infraestructuras petroleras iraníes. Estas afirmaciones provocaron volatilidad en los mercados energéticos, con el precio del crudo registrando subidas y posteriores caídas tras conocerse la cancelación de la ofensiva.

Irán reconoce inminencia del acuerdo

El 12 de junio Irán reconoció por primera vez que un posible acuerdo con Estados Unidos estaba “más cerca que nunca”.

El jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchí, indicó que ambas partes habían logrado avances significativos en los temas más sensibles, lo que abría la puerta a la firma de un acuerdo inicial, aún persisten diferencias puntuales, pero estas no impedirían concretar un entendimiento preliminar.

Entre los aspectos abordados, Teherán subrayó la importancia del levantamiento de sanciones y la verificación de los compromisos, elementos considerados esenciales para garantizar la viabilidad del pacto. Asimismo, insistió en que cualquier acuerdo debía respetar los intereses nacionales iraníes.

Al mismo tiempo, el canciller de Irán afirmó que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra en la región debía incluir la retirada de Israel del sur del Líbano. La exigencia fue planteada como una condición directa para lograr un cese de hostilidades, en un momento en que las negociaciones internacionales atraviesan una fase decisiva.

Según Araghchi, Teherán había comunicado de forma explícita que el fin del conflicto no puede desvincularse del repliegue de las tropas israelíes de los territorios ocupados en el sur libanés. Esta postura refuerza la línea diplomática iraní de vincular cualquier entendimiento a cambios concretos sobre el terreno.

Trump arremete contra negociadores iraníes por filtración de posible acuerdo

En medio de los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo de paz, Donald Trump lanzó duras críticas contra los negociadores iraníes y los calificó como personas “muy deshonrosas” y cuestionando la transparencia del proceso.

A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario aseguró que los términos del supuesto acuerdo difundidos por Irán “no tienen nada que ver” con lo pactado formalmente entre las partes. Según afirmó, la versión filtrada distorsiona completamente el contenido real de las negociaciones y no refleja los compromisos alcanzados por escrito.

Trump también rechazó las declaraciones emitidas por Teherán sobre el posible entendimiento, calificándolas de “débiles y patéticas”, al tiempo que puso en duda la buena fe de la contraparte. “Con ellos, no existe tal cosa como negociar de buena fe”, sostuvo, elevando el tono en un momento crítico del diálogo bilateral.

En el plano militar, el presidente estadounidense afirmó que su país logró repeler un supuesto ataque iraní con drones dirigido contra buques indios en el estrecho de Ormuz durante la noche del 11 de junio. Aunque no ofreció detalles adicionales sobre el incidente, la acusación añadió tensión a un escenario ya marcado por la fragilidad geopolítica en la región.

Trump reprende a Netanyahu

En paralelo, las tensiones entre Donald Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quedaron en evidencia tras una conversación telefónica considerada tensa por medios israelíes. El intercambio se produjo luego de un ataque de represalia de Irán contra objetivos israelíes, en respuesta a acciones militares en el Líbano.

De acuerdo con reportes, Trump intentó disuadir a Netanyahu de responder militarmente al ataque iraní. Sin embargo, el líder israelí reafirmó ante su gabinete que su país actúa con independencia, aunque mantenga una alianza estratégica con Washington.

En el plano militar, el jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, aseguró que Israel tiene capacidad para actuar contra Irán sin apoyo estadounidense, aunque reconoció que prefiere coordinar acciones con su principal socio.

Entretanto, Trump confirmó haber sostenido un tenso intercambio telefónico con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en el que utilizó un tono duro para intentar frenar la ofensiva israelí en Líbano.

En una entrevista con el New York Post, el mandatario estadounidense admitió que estaba molesto por la continuidad de los combates contra Hezbolá y las amenazas sobre Beirut, y aseguró que instó a Netanyahu a detener la escalada del conflicto.

Pakistán también confirmó el convenio

El 12 de junio el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, anunció que Estados Unidos e Irán habían alcanzado un texto final consensuado para un acuerdo de paz, en medio de un proceso de mediación liderado por Islamabad.

A través de un mensaje en la red social X, Sharif afirmó que, pese a lo que calificó como una “campaña de desinformación” para sabotear el proceso, ambas partes lograron concretar el documento. Asimismo, indicó que Pakistán continúa colaborando estrechamente con Washington y Teherán para definir los próximos pasos, subrayando que “la paz nunca ha estado tan cerca”.

De forma paralela, una fuente vinculada al equipo negociador iraní reveló detalles de un borrador de 14 puntos del memorando de entendimiento, aún pendiente de firma.

Entre los principales aspectos destacan el cese inmediato de las hostilidades, el compromiso de no injerencia por parte de Estados Unidos y el levantamiento progresivo de sanciones económicas, incluyendo las relacionadas con el sector petrolero.

El documento también contempla la reapertura del estrecho de Ormuz, la retirada de fuerzas estadounidenses de zonas cercanas a Irán, así como la liberación parcial de fondos iraníes bloqueados. Además, establece un período de 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y la eliminación total de sanciones.

Según la información divulgada, el eventual acuerdo final se centrará exclusivamente en el enriquecimiento de uranio, el levantamiento de sanciones y la reconstrucción económica de Irán, dejando fuera temas como el programa de misiles y el apoyo a grupos armados. La aprobación del pacto requeriría una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

No obstante, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el supuesto acuerdo difundido por medios iraníes no corresponde al memorando de entendimiento realmente pactado entre Washington y Teherán esta semana.

A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario afirmó que los términos filtrados “no tienen nada que ver” con lo acordado por escrito y calificó de “débil y patética” la versión presentada, insistiendo en que “no guarda relación con la verdad”.

Efectos en República Dominicana

Mientras la firma de un acuerdo de paz seguía sin concretarse, los efectos ya se sienten en economías dependientes del petróleo como la República Dominicana.

El incremento sostenido en el precio del crudo ha obligado a las autoridades a aplicar ajustes en los costos de los carburantes, a pesar de que el gobierno ha incrementado de manera significativa el subsidio a los hidrocarburos para mitigar el impacto en la población.

El Plan Anticrisis

En procura de mitigar los efectos del conflicto en la economía local, el Gobierno de la República Dominicana envió al Congreso Nacional un proyecto de ley orientado a generar entre RD$40,000 y RD$50,000 millones adicionales, como parte de una estrategia para enfrentar el impacto de la crisis internacional en las finanzas públicas.

La iniciativa, presentada por el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, se estructura en cuatro ejes: impulso al crecimiento, simplificación tributaria, combate a la evasión y consolidación fiscal. El plan busca garantizar la sostenibilidad fiscal, mantener la estabilidad macroeconómica y asegurar recursos para inversión pública, servicios esenciales y protección social.

Entre las principales medidas destaca una sobretasa temporal de tres puntos porcentuales al Impuesto sobre la Renta empresarial, que elevaría la tasa a 30% durante tres años, aplicable únicamente a grandes contribuyentes. Asimismo, se contemplan aumentos puntuales a impuestos sobre transacciones financieras, pasajes aéreos, juegos de azar y la creación de un gravamen a cigarrillos electrónicos.

El proyecto mantiene sin cambios el ITBIS y excluye de nuevas cargas a las micro, pequeñas y medianas empresas. Además, incorpora acciones para reducir la evasión fiscal, como mayores controles en aduanas, ampliación de retenciones y mecanismos de trazabilidad en sectores sensibles.

En paralelo, incluye medidas de alivio fiscal para la clase media, como la actualización del mínimo exento del ISR personal y mayores deducciones por gastos educativos. Para las pymes, elimina anticipos y reduce la frecuencia de pagos.

La propuesta también elimina impuestos considerados obsoletos y plantea una racionalización del gasto público, destacando una reducción del gasto corriente y niveles históricos bajos en publicidad estatal, en línea con el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal.

El planeta en vilo

Durante más de 4 meses el mundo se ha mantenido en vilo, observando cada movimiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, con la esperanza de que la firma del acuerdo marque el inicio de una nueva etapa.

En medio de la incertidumbre y las tensiones acumuladas, la expectativa global apunta a que, al menos, se logre recuperar la estabilidad que existía antes del 28 de febrero.