Blink Respawn y el auge de los videojuegos en RD: de ser vistos como “cosa del diablo” a una industria de impacto

Max Herrera | 24 junio 2026

Escrito por: Max Herrera

Durante muchos años, hablar de videojuegos en República Dominicana era sinónimo de incomprensión. En numerosos hogares los videojuegos eran vistos como una distracción peligrosa para los jóvenes, una pérdida de tiempo o, en los casos más extremos, como una actividad asociada al “diablo” y a vicios extremos, por rumores exagerados e infundados. Sin embargo, esa percepción ha cambiado de manera significativa en la última década.

La evolución tecnológica, la expansión de internet y el crecimiento global de los deportes electrónicos (esports) han transformado la manera en que la sociedad observa esta forma de entretenimiento. Lo que antes era un pasatiempo limitado a consolas y centros de internet o de juegos, hoy se ha convertido en una industria potente.

Ese cambio quedó evidenciado durante la celebración de Blink Respawn 2026, considerado uno de los eventos de esports y videojuegos más importantes del Caribe, celebrado del 5 al 7 de junio en Santo Domingo. El torneo reunió a jugadores locales e internacionales en competencias de títulos como Street Fighter 6, Super Smash Bros. Ultimate, Tekken 8, Mortal Kombat, Fatal Fury: City of the Wolves y otros juegos competitivos. 

El Avance Media estuvo presente durante los tres días de actividades, observando de primera mano cómo cientos de jóvenes, familias, creadores de contenido, estudiantes universitarios y competidores profesionales se congregaron alrededor de una industria que hace apenas décadas atrás era vista con mucha desconfianza.

Tres días para los amantes del mundillo

Más allá de los torneos profesionales, Blink Respawn sirvió como punto de encuentro para distintas comunidades de videojuegos del país. En los pasillos podían verse jugadores aficionados compartiendo con profesionales, creadores de contenido realizando transmisiones en vivo y universitarios inmersos en el tema.

La presencia de patrocinadores nacionales e internacionales también evidenció la madurez alcanzada por el sector y la sorpresiva aceptación comercial, al que en un punto fue un mercado de nicho en el país.

En una época donde los videojuegos generan miles de millones de dólares a nivel mundial, Quisqueya comienza a posicionarse como una sede relevante dentro del ecosistema competitivo del Caribe y Latinoamérica.

De las “cintas piratas” y los centros de internet de barrio a los escenarios internacionales y las oportunidades comerciales

La historia de los videojuegos en RD está marcada por la perseverancia de comunidades que durante años organizaron torneos con recursos limitados, poca visibilidad y escenarios improvisados. Al igual que ocurrió en otros mercados emergentes de América Latina, el país permaneció durante décadas fuera del radar de los grandes gigantes de la industria gaming, obligando a generaciones enteras de jugadores a crecer entre cartuchos piratas, consolas “chipeadas” y aquellos regalos navideños que llegaban de forma casi legendaria en las maletas de algún “primo de Nueva Yol”.

Muchos de los actuales competidores crecieron jugando en casas de vecinos, centros de internet y lugares similares. Lo que comenzó como encuentros informales terminó evolucionando hacia estructuras más organizadas, con reglas profesionales, transmisiones masivas y participación internacional.

El crecimiento también ha permitido que muchos jóvenes vean oportunidades profesionales en áreas relacionadas con los videojuegos, desde la creación de contenido y el streaming hasta la organización de eventos, el diseño gráfico, la producción audiovisual y la gestión de comunidades digitales.

Persisten tabúes

A pesar de los avances, todavía existen sectores que observan los videojuegos con cierto escepticismo.

Muchos padres continúan asociando los videojuegos exclusivamente con adicción ignorando que muchos estudios realzan el uso de videojuegos en temas cognitivos y educativos. Sin obviar aquellos recomiendan evitar su uso prolongado, como cualquier otra actividad de ocio.

También persisten debates sobre el tiempo de exposición a las pantallas y el equilibrio entre entretenimiento y responsabilidades académicas o laborales. Sin embargo, especialistas y organizadores coinciden en que el problema no radica en los videojuegos en sí, sino en el uso inadecuado de cualquier herramienta tecnológica.

MenaRD volvió a ser el gran protagonista

Si existe una figura que simboliza el crecimiento de los videojuegos competitivos dominicanos, ese es Saúl Leonardo Mena II, mejor conocido como “MenaRD”.

El dos veces campeón de la Capcom Cup volvió a demostrar por qué es considerado uno de los referentes mundiales de Street Fighter al conquistar el torneo principal de Blink Respawn 2026 frente a cientos de fanáticos dominicanos.

Su victoria fue celebrada como uno de los momentos más importantes del evento, especialmente por tratarse de una competencia que reunió a jugadores de alto nivel de Japón, pese a que no se logró una victoria criolla total.

Sin embargo, el dominio dominicano no se extendió al resto de las competencias principales de la disciplina.

Los enfrentamientos entre dominicanos y japoneses generaron algunos de los momentos más emocionantes del torneo, con gradas repletas y una atmósfera similar a la de un evento deportivo tradicional.

“La nueva economía del deporte”: Orlando Jorge Villegas destaca crecimiento de los videojuegos

Entre las personalidades presentes estuvo el fundador de Faia Group, Orlando Jorge Villegas, quien le expresó a periodistas de El Avance el significado del evento y recordó que durante su etapa como diputado definió a los videojuegos como “la nueva economía del deporte”.

Villegas destacó que la industria de los eSports continúa creciendo y generando nuevas oportunidades económicas y profesionales para las generaciones más jóvenes.

Asimismo, valoró el impacto que ha tenido República Dominicana en la escena internacional gracias a figuras como “MenaRD”, considerado uno de los mejores jugadores de videojuegos de pelea del mundo. También destacó que los deportes electrónicos tendrán una presencia histórica en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, reconociendo la labor realizada por Yaqui Núñez-del Risco Mejía y la Federación Dominicana de Deportes Electrónicos para impulsar esta disciplina dentro del ecosistema deportivo nacional.

Expresó que la inclusión de los eSports en una cita regional de esta magnitud representa uno de los mayores reconocimientos institucionales que ha recibido la industria en el país y evidencia cómo la percepción social sobre los videojuegos continúa transformándose.

“Pila de correazos” y mucha emoción: Tóxic Crow mostró su faceta de fanático de Street Fighter

El artista urbano Tóxic Crow expresó a periodistas de El Avance su pasión por los videojuegos, específicamente de la saga Street Fighter, y aseguró, en su momento, que confiaba en que las selecciones de jugadores dominicanos “den pila de correazos” en sus competiciones

Los videojuegos y la nostalgia de una generación

Más allá de las competencias profesionales, Blink Respawn también sirvió como punto de encuentro para figuras del entretenimiento digital y personalidades que crecieron rodeadas de videojuegos.

Durante los tres días del evento, personalidades como Ramón Alberto Tolentino, hermano gemelo del periodista y comunicador Ramón Tolentino, junto a los influencers Blaz GPT, Matalluvia, Milo Kay y otros invitados, relataron a periodistas de El Avance Media recuerdos vinculados a su infancia.

Muchos coincidieron en que crecer en los barrios dominicanos durante décadas pasadas significaba reunirse con amigos alrededor de una consola, un centro de juegos o una máquina recreativa. Los videojuegos funcionaban como espacios de socialización, competencia y construcción de amistades que en muchos casos perduran hasta la actualidad.

Para varios de los asistentes, eventos como Blink Respawn representan la evolución de aquella cultura que durante años sobrevivió de manera informal en colmados, centros de internet y reuniones comunitarias, hasta convertirse en un fenómeno capaz de llenar centros comerciales y atraer participantes internacionales.

Dámaso García, al frente de Blink Respawn, destaca crecimiento de la comunidad gamer en RD

El analista deportivo y COO de Blink Esports, Dámaso García Benoit, resaltó el crecimiento sostenido de la comunidad gamer en Quisqueya, señalando que cada vez más jóvenes se integran al mundo de los deportes electrónicos y los videojuegos competitivos.

“Videojuegos: ¿una nueva economía?”

Nathanael Guzmán, de El Avance Media, expresa lo siguiente sobre este tópico: Es bien conocida al día de hoy la relevancia mediática que han tenido los deportes tradicionales como el fútbol o el baloncesto; sin embargo, hay un nuevo campo que ha surgido de manera casi inesperada y ha incrementado con el pasar de los años: los esports.

Gracias a reportes ofrecidos por Newzoo (Global Games Market Report) y a la IFPI (International Federation of the Phonographic Industry), podemos contrastar las ganancias generadas por el mercado de los videojuegos con la música, dando como resultado una superioridad más que sorprendente, siendo los juegos electrónicos 7 veces más grandes que la industria musical.

“Con el paso del tiempo, los videojuegos dejaron de ser un hobby de nicho y lentamente se han convertido en parte de la cultura popular”, expresó.

Una industria que ya forma parte de la realidad dominicana

La asistencia masiva registrada durante Blink Respawn confirmó que los videojuegos han dejado de ser un fenómeno de nicho en República Dominicana.

Aunque todavía sobreviven algunos tabúes sobre el gaming, el panorama actual es muy diferente al de generaciones anteriores. Los videojuegos ya no son vistos únicamente como entretenimiento, sino también como una herramienta para desarrollar carreras profesionales, generar negocios, promover la innovación tecnológica y proyectar el talento dominicano a nivel internacional.

La llegada de los eSports a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026 y eventos cada vez más grandes como Blink Respawn, la cultura de los videojuegos en el país parece haber dejado atrás los prejuicios que durante años la acompañaron. Hoy, más que una simple afición, se ha convertido en el sueño de muchos interesados.