Más de 40 millones de colombianos convocados a las urnas este domingo para escoger al sucesor de Gustavo Petro

Victor Herasme | 31 mayo 2026

Colombia decide: una elección entre continuidad, ruptura y giro conservador


Colombia celebra este domingo 31 de mayo de 2026 unas elecciones presidenciales consideradas decisivas para el rumbo político, económico y social del país. Más de 40 millones de ciudadanos están habilitados para votar en una jornada marcada por la polarización, la incertidumbre y la posibilidad casi segura de una segunda vuelta.

El proceso definirá al sucesor de Gustavo Petro, primer presidente de izquierda en la historia reciente del país, y se ha convertido en un referéndum sobre su legado: continuidad de sus reformas o un cambio de dirección.

¿Qué está en juego?


Las elecciones de 2026 en Colombia no solo definirán un nuevo presidente, sino también el modelo de país que prevalecerá en los próximos años.


Continuidad vs. cambio: Iván Cepeda representa la profundización de las reformas sociales impulsadas por Petro, mientras sus rivales proponen giros en distintas direcciones.

Seguridad y orden público: el aumento de la violencia y la presencia de grupos armados en varias regiones (con cientos de municipios en riesgo) han colocado este tema en el centro del debate.

Economía y desigualdad: propuestas que van desde mayor intervención estatal hasta incentivos al sector privado reflejan visiones opuestas del desarrollo.

Sistema de salud y reformas sociales: uno de los puntos más controversiales heredados del actual gobierno.

Además, todo apunta a que ningún candidato alcanzará el 50% necesario para ganar en primera vuelta, lo que llevaría a una segunda ronda en junio, intensificando la confrontación política.

Iván Cepeda: continuidad progresista


El senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, llega como favorito en la mayoría de las encuestas y encarna la continuidad del proyecto político de izquierda iniciado por Gustavo Petro.

Perfil y propuestas clave:


Promueve reformas sociales profundas, incluyendo redistribución de tierras y expansión del acceso a la salud.

Defiende una mejor carga tributaria a los sectores más ricos.

Representa el voto de quienes respaldan los cambios estructurales del actual gobierno. �

Su principal reto es ampliar su base electoral para evitar depender de una segunda vuelta, donde el voto opositor podría unificarse.


Abelardo de la Espriella: seguridad y ruptura radical


El abogado penalista Abelardo de la Espriella emerge como una figura disruptiva, sin trayectoria política tradicional, pero con fuerte presencia mediática.

Perfil y propuestas clave:


Discurso centrado en la mano dura contra el crimen, inspirado en modelos como el de El Salvador.

Propone construcción de megacárceles y políticas de seguridad estrictas.

Combina medidas de orden público con promesas sociales en educación y vivienda.


Representa una derecha más radical y antisistema, captando votantes inconformes con la política tradicional.

Paloma Valencia: el regreso del uribismo


La senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, representa la derecha tradicional ligada al expresidente Álvaro Uribe, aunque con intentos de moderación hacia el centro político.


Perfil y propuestas clave:


Enfatiza la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento institucional.

Propone incentivos a la inversión privada y expansión del sector energético.

Busca consolidar el voto conservador y empresarial.

Aunque aparece detrás en intención de voto, su papel puede ser decisivo en una eventual segunda vuelta.

Una elección abierta y decisiva


La contienda colombiana de 2026 enfrenta tres visiones difícilmente conciliables:
Izquierda reformista (Cepeda)
Derecha radical de seguridad (De la Espriella)
Derecha tradicional institucional (Valencia)


Más que una simple elección, el proceso representa una redefinición del modelo político colombiano en medio de tensiones sociales, desafíos de seguridad y debates económicos profundos.


El resultado de esta jornada no solo impactará a Colombia, sino que también podría influir en el equilibrio político de América Latina en los próximos años.