EEUU acusa a Raúl Castro: ¿Quiénes eran las 4 víctimas de las 2 avionetas derribadas por Cuba en 1996?

Victor Herasme | 21 mayo 2026

El gobierno de Estados Unidos presentó una acusación formal contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996, un ataque en el que murieron cuatro personas y que marcó uno de los episodios más tensos entre Washington y La Habana.

Según las autoridades estadounidenses, el exdirigente cubano enfrenta cuatro cargos de asesinato, además de conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves.

El fiscal general, Todd Blanche, cuando presentó la acusación contra el expresidente cubano Raúl Castro el miércoles 20 de mayo en Miami, Florida.

El caso se remonta al 24 de febrero de 1996, cuando aviones de combate cubanos derribaron dos aeronaves civiles en el estrecho de Florida durante una misión aérea.

Raúl Castro gobernó Cuba de manera oficial como Presidente del país entre 2008 y 2018, aunque asumió el poder de forma interina en julio de 2006 y fue el máximo líder del Partido Comunista de Cuba de 2011 a 2021. Actualmente tiene 94 años de edad.

Las víctimas fueron Armando Alejandre Jr., de 45 años; Carlos Costa, de 29; Mario de la Peña, de 24; y Pablo Morales, de 29. De acuerdo con los registros, tres de ellos eran ciudadanos estadounidenses, mientras que Morales, de origen cubano, había sido rescatado previamente por la propia organización.

Las cuatro víctimas por las que Raúl Castro está siendo imputado.

Los cuatro integraban Hermanos al Rescate, un grupo civil con base en Miami dedicado a localizar y asistir a migrantes cubanos en el mar. Ese día realizaban una misión de rutina cuando sus avionetas fueron interceptadas y destruidas, causando la muerte inmediata de sus ocupantes.

Víctimas:

Armando Alejandre Jr. (45): activista del exilio cubano, veterano de la guerra de Vietnam tras servir en los Marines de EE.UU. Participaba activamente en misiones humanitarias y en movimientos opositores al gobierno cubano. Defensor de la libertad, creía en la comunicación como herramienta de cambio. Tenía una hija y trabajaba en transporte en Miami.

Mario de la Peña (24): joven de origen cubano, aspirante a piloto comercial. Participó en más de 95 misiones de rescate y también colaboraba con envíos de ayuda humanitaria. Trabajaba a tiempo parcial en American Airlines y era activo en su iglesia y organizaciones juveniles cubano-americanas.

Carlos Costa (29): piloto con más de 140 misiones de rescate, en las que ayudó a salvar a cientos de balseros. Trabajaba en el Aeropuerto Internacional de Miami y era reconocido por su compromiso, incluso volando en días festivos. Era muy cercano a su familia.

Pablo Morales (29): exbalsero rescatado por la propia organización en 1992. Tras llegar a EE.UU., se unió a la causa como voluntario mientras se formaba como piloto. Trabajaba como distribuidor y mantenía fuerte vínculo con su familia en Cuba. Criticaba el sistema político de la isla.

Reacción de Cuba

El gobierno de Cuba reaccionó rechazando categóricamente las acusaciones de Estados Unidos, calificándolas como “infundadas” y con motivaciones políticas. Autoridades cubanas sostienen que el derribo de las aeronaves se produjo tras reiteradas violaciones del espacio aéreo del país por parte de Hermanos al Rescate, lo que, según su versión, obligó a actuar en defensa de su soberanía.

La Habana ha reiterado en diversas ocasiones que las operaciones del grupo habían sido advertidas previamente y que sus vuelos constituían provocaciones que ponían en riesgo la seguridad nacional.

Agravamiento de las relaciones bilaterales

El derribo generó una condena internacional en su momento y llevó a Estados Unidos a endurecer sus sanciones contra Cuba, además de cerrar cualquier posibilidad de acercamiento diplomático en ese período.

A más de tres décadas del hecho, la acusación contra Raúl Castro reabre el caso y coloca nuevamente en el centro la memoria de las víctimas, las versiones enfrentadas de ambos países y la búsqueda de responsabilidades por uno de los incidentes más graves en la relación bilateral tras la Guerra Fría.