El kilómetro 9 casi listo; pero falta el casi

ElAvance | 20 mayo 2026

Por Víctor Herasme

Con la promesa de solucionar uno de los caos viales más intensos de los muchos que se generan -principalmente en las horas pico- en el Gran Santo Domingo, el presidente Luis Abinader dejó inaugurados los trabajos de ampliación de kilómetro 9 de la autopista Duarte, el 24 de febrero del año 2022.

Las maquetas mostraban que la intervención en esta neurálgica vía, que da acceso a cientos de miles de vehículos que a diario ingresan al Distrito Nacional desde sectores como Los Alcarrizos, Pantoja, Los Girasoles y las ciudades de la zona norte del país, sería una solución rápida, ágil y moderna a la anarquía que por décadas se ha generado en este punto de la metrópolis.

Para la construcción de la importante obra vial, que elevaría de 8 a 14 la cantidad de carriles de la autovía en el tramo señalado, el gobierno dispuso de un presupuesto ascendente a unos 900 millones de pesos y al momento en que comenzaron los trabajos, se informó que estos serían finalizados en un período máximo de 10 meses.

Sin embargo, la realidad es que han transcurrido más de cuatro años y aunque se ha avanzado, la ampliación de la autopista Duarte en el kilómetro 9 todavía no tiene el esplendor y la belleza que se observa en las fotos que se exhibían en las maquetas.

Es justo reconocer que no se trató de un proceso fácil; unos 130 locales en los que trabajaban más de mil personas, tuvieron que ser desalojados. Aunque en este proceso no hubo traumas mayores, no estuvo exento de quejas.

Por ejemplo, hubo denuncias de presuntas irregularidades y falta de transparencia en el proceso de compensación económica tras los desalojos, señalando que los montos ofrecidos han sido reducidos de manera significativa.

Sencio de la Rosa, quien era el presidente de la Asociación de Lenteros del Kilómetro 9 (Asolen), fue uno de los que se quejó, señalando que en principio el Ministerio de Obras Públicas les propuso indemnizaciones de entre 500,000 y 700,000 pesos por negocio, pero aseguró que posteriormente estas cifras fueron reducidas a menos de 400,000 pesos.

En tal sentido las habían rechazado, señalando que para el capítulo de desalojar a los comerciantes de la zona se había dispuesto un presupuesto de unos 250 a 300 millones de pesos pese a existir un presupuesto estimado entre 250 y 300 millones de pesos para este proceso.

En la misma línea, otros comerciantes afirmaron que algunos propietarios de locales habían aceptado compensaciones de 400,000 pesos, pero a la hora de la verdad recibieron cheques por montos inferiores, lo que generó indignación entre muchos de ellos.

Consultado al respecto el entonces ministro de Obras Públicas, Deligne Ascención, explicó en varias ocasiones que en este caso no aplicaba una compensación por el justo precio, sino más bien una indemnización porque se trataba de espacios públicos ocupados en condiciones de informalidad, pero que de todas maneras se hizo una evaluación y a una parte importante se les entregó lo que se había determinado.

Deligne Ascención anunció varias veces la inauguración de la obra, pero se fue del
MOPC sin concluirla.
 

No obstante, precisaba también que hubo casos de comerciantes que según la evaluación les correspondían unos 200,000 pesos y estaban exigiendo hasta 3,000,000 y bajo ningún concepto se podía acceder a ese tipo de reclamos.

En su momento se habló además de que los trabajos no avanzaban por obstáculos que estaba colocando el senador por la provincia Santiago Rodríguez, Antonio Marte, ya que allí operaba una terminal de la Confederación Nacional de Transporte Conatra, que encabeza el también dirigente choferil.

Antonio Marte siempre rechazó que Conatra tenga responsabilidad en los atrasos
de los trabajos en el 9.

Antonio siempre negó que él fuera el culpable de los retrasos y llegó a decir que, por el contrario, cuando el presidente de la República, Luis Abinader y el ministro de Obras Públicas, Deligne Ascensión, hablaron con él, su propuesta fue que se ampliara a 16. Precisó que lo único que se hizo con la terminal es que la parte que estaba en frente la movieron hacia atrás y que él también asumió esos costos.

De acuerdo al ex ministro de Obras Públicas, otras razones que motivaron el retraso de la obra fueron:

Alto flujo vehicular: Deligne Ascención explicó que la necesidad de mantener el tránsito fluyendo, al ser una zona por la que circulan alrededor de 180,00 vehículos diarios, ha dificultado y ralentizado los trabajos de construcción.

Complejidad de la intervención: El proyecto implica una ampliación significativa de 6 a 14 carriles, incluyendo la construcción de dos nuevos puentes, lo que representa una reestructuración profunda en una zona altamente transitada.

Apertura antes de concluir

Ante la presión ciudadana y los retrasos, el ministro anunció en septiembre de 2024 la apertura provisional de los carriles en construcción para aliviar el entaponamiento, indicando que solo faltaban "detalles de paisajismo" y terminaciones. El 10 de septiembre, Ascención llegó a afirmar que a la obra solo le quedaban unas 4 semanas para ser concluida, pero la realidad es que más de un año y medio después los trabajos continúan.

Es pertinente aclarar que para este informe El Avance Media hizo un recorrido en el área y pudo constatar que, si bien esta infraestructura vial todavía no ha sido concluida más de tres años después de la fecha en que estaba previsto, ya se observa un cambio importante en la vía y, aunque todavía con embotellamientos, principalmente en las horas de mayor flujo vehicular, el tráfico se observa más fluido y organizado que antes de que el espacio fuera intervenido.

Alimento para la oposición

Como era de esperarse, ante el notable retraso para que las obras del kilómetro 9 concluyan de manera definitiva, la oposición política no ha perdido oportunidad para lanzar duras críticas al gobierno.

Para el coordinador del bloque de diputados de la Fuerza del Pueblo, Javier Ubiera, esta dilación no es más que una muestra de la “ineptitud” e “ineficiencia gubernamental”, cuestionando que una obra que inició en mayo de 2022 con una inversión de aproximadamente 900 millones de pesos y un plazo de ejecución de diez meses, aún no tenga fecha de finalización.

Ubiera ha señalado que, pese a la habilitación de algunos carriles, el proyecto continúa inconcluso, provocando mayores congestionamientos en esta importante vía hacia la región norte.

Además, ha deplorado lo que considera fallas en la planificación, como el cierre posterior de carriles para corregir problemas de drenaje y tuberías que debieron resolverse antes. A su juicio, este caso refleja deficiencias en la ejecución de obras públicas y se suma a otros proyectos entregados con inconvenientes.

De su lado, el dirigente del Partido de la Liberación Dominicana PLD y exministro de Obras Públicas y exministro de Obras Públicas, Ramón Pepín, ha vinculado el retraso a la baja inversión en gasto de capital por parte del gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM).

Pepín ha señalado que la reducción en los recursos destinados a infraestructura —como carreteras, hospitales, escuelas y caminos vecinales— ha provocado la ralentización en la ejecución de obras, puntualizando que actualmente el gasto de capital es menor en comparación con años anteriores, lo que impacta directamente en los tiempos de construcción.

El exfuncionario ha advertido que, debido a esta situación, proyectos que antes podían completarse en un año ahora tardan hasta tres o cuatro años, poniendo precisamente como ejemplo el caso de los trabajos que se ejecutan en el kilómetro 9 de la autopista Duarte.

Se fue Deligne y llegó Eduardo

El 2 de febrero de 2025 el presidente de la República, Luis Abinader, destituyó a Deligne Ascención como titular del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y designó en su lugar al exsenador Eduardo Estrella.

Por más que anunció la conclusión de los trabajos en el neurálgico kilómetro 9, Deligne abandonó el cargo sin que estos finalizaran y a más de un año de su salida, la intervención continúa.

El nuevo ministro, Eduardo Estrella, visitó el espacio el 21 de diciembre del pasado año, afirmando en ese momento que la obra avanza de manera sostenida y con los estándares de calidad requeridos, por lo que la población irá percibiendo una mejoría progresiva.

Eduardo Estrella es más cauto y no da fecha de inauguración, pero asegura
que los trabajos avanzan de manera acelerada.

El funcionario fue más cauto que su antecesor expresando que no acostumbra a fijar fechas específicas para la conclusión de las obras, sino que prioriza el avance constante y bien ejecutado de los trabajos.

“Lo importante es que los trabajos están avanzando y con la calidad que se debe requerir; cada día más la gente va notando la mejoría”, afirmó en esa oportunidad.

Asimismo, señaló que el MOPC mantiene una supervisión permanente y que, conforme avancen los trabajos, se continuará informando a la ciudadanía respecto a los próximos pasos, incluyendo la finalización de muros y la adecuación de los carriles pendientes en el área.

El nuevo puente peatonal

A finales del pasado mes de marzo se montó en el área un nuevo peatonal que sustituyó el puente viejo que funcionaba en el lugar.

El paso elevado, de diseño blanco e inclusivo, cuenta con dos torres de hormigón de 28 metros de altura, dos ascensores panorámicos y rampas con piso antideslizante, además de techos transparentes para protección contra la lluvia.

El nuevo peatonal fue rápidamente acogido por la ciudadanía, la cual de inmediato notó la diferencia con relación al antiguo puente que durante muchos años operó en este punto del Gran Santo Domingo.

Avances después de Eduardo

Ciertamente con la llegada de Eduardo Estrella ha sido notable la agilización de los trabajos en el kilómetro 9 de la autopista Duarte. Además, con el nuevo puente peatonal y las obras que se ejecutan para la construcción de la Línea 3 del Teleférico de Santo Domingo, que unirá la estación María Montez del Metro, con la comunidad de Quita Sueño de Haina, junto al retiro de los vendedores informales y la parada de guaguas, ya se está observando un cambio significativo en esta zona de ciudad.

Así debe verse el kilómetro 9 cuando termine la obra de acuerdo a la maqueta.

Una vez esta importante obra de infraestructura esté concluida definidamente, no solo permitirá agilizar el pesado tráfico que a diario circula desde y hacia el norte del país, sino que también en en lo adelante será una moderna solución vial que contribuirá al embellecimiento urbano de la zona, en un espacio en donde por décadas imperó el caos y el desorden vehicular y peatonal.

De todas maneras, queda la queja del extenso retraso, por lo que el llamado a las autoridades es evitar este tipo de dilaciones tan prolongadas en obras de vital importancia y que sin dudas van a representar un antes y un después en el flujo del tránsito y la movilidad ciudadana en general en la capital del país.

Al final la población espera que el nuevo kilómetro 9 de la Duarte, se vea tan bonito como en las maquetas.