27 empleados de cruceros fueron expulsados de EE.UU. por material de pornografía infantil

Lesly Mota | 07 mayo 2026

Agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos expulsaron a 27 tripulantes de varias líneas de cruceros, entre ellas Disney Cruise Line, tras un operativo federal contra la explotación sexual infantil en el puerto de San Diego.

Entre el 23 y el 27 de abril del presente año, las autoridades abordaron ocho embarcaciones para investigar la posesión y distribución de material de abuso sexual infantil (CSAM). Tras las inspecciones, el gobierno estadounidense canceló las visas de los posibles involucrados y los deportó de inmediato a sus países de origen.

La investigación comenzó con entrevistas a 28 sospechosos, principalmente ciudadanos de Filipinas, junto a un tripulante de Portugal y otro de Indonesia. Según el reporte oficial obtenido por TMZ, los agentes confirmaron que 27 de ellos estaban involucrados en la recepción, transporte o visualización de este contenido ilegal. Aunque la mayoría de los implicados trabajaba para otras navieras, Disney confirmó que los empleados de su línea identificados en el operativo fueron despedidos, aplicando su política de tolerancia cero.

El portavoz de la CBP explicó que el operativo consistió en abordar los barcos y revisar dispositivos digitales, detectando que los sospechosos aprovechaban sus contratos internacionales para manejar este material. Disney aseguró haber mantenido una cooperación total con las agencias federales durante los cuatro días que duraron las inspecciones en los barcos. La compañía enfatizó que, aunque el problema afectó a varias empresas del sector, tomaron medidas inmediatas con el personal que formaba parte de su nómina.

Actualmente, los 27 señalados ya se encuentran fuera de territorio estadounidense tras ser deportados. El caso se mantiene bajo vigilancia del Departamento de Seguridad Nacional para asegurar que no existan más ramificaciones de esta red en otras flotas. Por ahora, las empresas involucradas han comenzado a revisar sus protocolos de contratación internacional para endurecer los controles de seguridad sobre el personal que trabaja en contacto con familias y niños.