Ya le llegamos…

ElAvance | 06 mayo 2026

Gabriel López.

Parece ser que el pueblo dominicano ya le llegó. Se dio cuenta y encontró la clave de las respuestas a sus preguntas.

Es muy probable que en los próximos 10 años nuestros deficientes y superficiales libros de historia dominicana escolar describan este gobierno de 8 años como uno de los gobiernos más reactivos y alarmistas de todos los tiempos, dado su amplio récord de tomar decisiones una vez la opinión pública se desborda en contra de sus planteamientos.

El dominicano asumió el experimento pavloviano: Se le escuchó desde que salió a las calles en los días de la Plaza de la Bandera. Se le escuchó respecto a la Reforma Fiscal. Se le escuchó respecto a los impuestos de productos digitales. Se le escuchó respecto al abuso empresarial y depredador de la industria minera que intenta aniquilar la vida de San Juan de la Maguana; y parece ser que es la única vía por la cuál seguirá siendo escuchado. La sociedad dominicana le cogió el gustico a alzar la voz, y está siendo recompensada por ello. Está viendo los ejemplos recientes: Puerto Rico, México, Nepal, Cuba, Irán… Y llegará el día en el cuál las voces del pueblo no esperarán una reacción populista, ni un ansiolítico gubernamental que calme los ánimos sociales. Exigirá, demandará y empujará por respuestas y resultados.

La gran ironía es que el pueblo aún no despierta a la realidad de su propio poder; ya que aún no comprende que no necesita esperar a la reactividad mercadológica gubernamental que solo busca índices altos de aceptación presidencial, por encima de atacar directamente los problemas relevantes, actuales y trascendentales de la nación. El pueblo puede darle ejemplo al Estado, mostrando proactividad propia: empoderándose en su educación política, en su independencia de favores políticos y clientelismo, en su firmeza en la defensa de sus recursos soberanos, en el cumplimiento gozoso de las normas de convivencia ético-moral y cívicas, en la desintoxicación cultural y el enfoque obsesivo y progresivo en educación. El pueblo dominicano y solo el pueblo dominicano tiene la capacidad de iniciar “el cambio” que todos los gobiernos (desde 1961 hasta hoy) han prometido y no han materializado. No somos un desperdicio de potencial. El poder está en nuestras manos, sin depender de una campaña cada 4 años.

Ya le llegamos al truquito. Seguiremos fiscalizando las decisiones del Gobierno dominicano, y estoy convencido, que ya no nos van a callar.