¿Preparar a la juventud o imponer disciplina? El servicio militar obligatorio y los beneficios que ofrecería a RD

ElAvance | 01 mayo 2026

Expertos plantean que la medida fortalecería la disciplina y la identidad nacional.

Por Martin Severino

Santo Domingo. – El servicio militar obligatorio, también conocido como conscripción, es una disposición legal mediante la cual un Estado exige a sus ciudadanos alistarse y recibir entrenamiento militar durante un período determinado, el cual varía según la legislación de cada país.

El objetivo principal de esta medida es garantizar el número necesario de soldados para la defensa y la soberanía nacional. En el caso de República Dominicana, aunque la Constitución no establece la obligatoriedad de este servicio, sí contempla el Servicio Militar Voluntario, creado mediante el Decreto No. 1081-01 del 3 de noviembre de 2001.

De acuerdo con los fundamentos de los países que aplican la conscripción, este sistema contribuye a fortalecer valores como el civismo, la disciplina y el patriotismo. Además, se considera una alternativa eficiente para que el Estado disponga de personal capacitado sin incurrir en los costos elevados que implica mantener un ejército completamente profesional.

La disciplina entre la juventud sería uno de los principales beneficio del Servicio Militar Obligatorio

Tanto el servicio obligatorio como el voluntario incluyen formación física, entrenamiento en el manejo de armas, así como educación en civismo, ética e historia nacional. Aunque tradicionalmente ha estado dirigido a hombres, en algunos países se implementa bajo esquemas mixtos que incluyen también a mujeres.

En ese sentido, el exsecretario de Estado de las Fuerzas Armadas, José Miguel Soto Jiménez, señaló que un posible servicio militar obligatorio en el país podría impactar positivamente en la sociedad dominicana, al fomentar valores éticos, disciplina y un mayor sentido de identidad nacional en la juventud.

Exsecretario de Estado de las Fuerzas Armadas, José Miguel Soto Jiménez

“Les impregnaría carácter a los jóvenes, fortalecería los valores patrios y contribuiría al orden social”, expresó, al tiempo que insistió en que este tipo de formación tiene efectos colaterales beneficiosos para toda la sociedad.

No obstante, aclaró que para establecer el servicio militar obligatorio sería necesario un marco legal específico, ya que no bastaría con una disposición administrativa. Indicó que tendría que aprobarse una ley que regule su aplicación, como ocurre en otras naciones donde existe lo que se conoce como ley de conscripción militar.

Finalmente, Soto Jiménez reiteró que el país cuenta actualmente con un sistema funcional de servicio militar voluntario, del cual egresan miles de jóvenes cada año, muchos de los cuales pasan a formar parte de las filas militares o continúan su desarrollo en otras áreas, contribuyendo así al fortalecimiento institucional y social de la nación.

En relación con ese particular, Soto Jiménez recordó que en la República Dominicana ya existe un modelo de servicio militar desde hace años, aunque de carácter voluntario, el cual ha formado a miles de jóvenes desde su implementación a partir del año 2000, durante la gestión del expresidente Hipólito Mejía.

Soto Jiménez explicó que este servicio militar voluntario ha tenido continuidad como política de Estado y ha contribuido significativamente a la formación de jóvenes en disciplina, valores patrios y sentido de responsabilidad. Señaló que, aunque no es obligatorio, funciona como un servicio nacional donde los participantes no reciben salario, sino una compensación básica para cubrir necesidades esenciales, destacando que su principal ganancia es la formación integral que reciben.

El exministro indicó que en otros países el modelo ha evolucionado hacia esquemas mixtos, combinando lo obligatorio con lo voluntario, lo que garantiza un flujo constante de nuevos miembros en las fuerzas armadas, especialmente jóvenes en edad productiva.

Citó como ejemplo casos donde el servicio obligatorio asegura la disponibilidad de recursos humanos, mientras que la tendencia moderna apunta hacia fuerzas más profesionales y vocacionales, como ocurre actualmente en Estados Unidos y en varias naciones europeas.

Otros de los consultados sobre este particular por El Avance Media fue el también exmilitar y dirigente político Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna, quien consideró que una posible implementación del servicio militar obligatorio en la República Dominicana debería ser abordada con seriedad y visión de Estado, al tratarse de una medida que impactaría directamente a la juventud y al modelo de formación cívica del país.

Jorge Radhamés Zorrilla Ozuna, exjefe del Ejército de la República Dominicana

En sus declaraciones, Zorrilla Ozuna planteó que este tipo de servicio podría convertirse en una herramienta para fortalecer la disciplina, el respeto a las normas y los valores patrióticos entre los jóvenes, en un contexto donde, a su juicio, se hace necesario reforzar la orientación social y el sentido de responsabilidad ciudadana. En ese sentido, sostuvo que el servicio militar no solo debe verse desde una perspectiva de defensa nacional, sino también como un mecanismo de formación integral.

Asimismo, señaló que fue gracias a su entrada a las Fuerzas Armadas a la edad de 18 años que le permitió una formación más adecuada y ser un ente respetuoso de los valores cívicos, por lo que entiende que la implementación del servicio militar obligatorio ayudaría a tener mejores jóvenes en la sociedad, que sean más productivos, pero que sobre todo los ayude a alejarse de los malos pasos y las drogas.

Fue claro al señalar que su apoyo a la aplicación del servicio militar no quiere decir que esté a favor de un régimen autoritario, sino que está a favor de un orden que mande un mensaje claro y ayude a los jóvenes a ser formados de una manera más adecuada y con valores apegados a los valores patrios y a la defensa de la soberanía nacional.

No obstante, el también exmilitar advirtió que su implementación no puede hacerse de manera improvisada. Indicó que el país tendría que garantizar condiciones logísticas, infraestructura adecuada y recursos suficientes para evitar que la medida se convierta en una carga para el Estado o en una experiencia negativa para quienes la cumplan. Asimismo, subrayó la importancia de establecer reglas claras, supervisión efectiva y programas que realmente aporten al desarrollo personal y profesional de los participantes.

Zorrilla Ozuna también hizo énfasis en que una decisión de esta magnitud requiere un consenso amplio entre los distintos sectores de la sociedad, incluyendo autoridades, líderes comunitarios, académicos y la propia juventud. A su entender, abrir un debate nacional permitiría evaluar no solo la viabilidad del servicio militar obligatorio, sino también explorar alternativas que contribuyan a la formación de los jóvenes sin necesidad de imponerlo de forma generalizada.

Finalmente, reiteró que el tema debe ser tratado con equilibrio, valorando tanto sus posibles beneficios como sus implicaciones sociales y económicas, y siempre priorizando el bienestar y el futuro de la juventud dominicana.

Intentos de que se establezca en RD

Basados en el hecho de que la República Dominicana se encuentra compartiendo la isla La Española con el vecino país de Haití, donde actualmente existe un Estado colapsado dominado por bandas armadas, es necesario proteger los más de 390 kilómetros que separan a ambos países. Desde hace unos años, una coalición de legisladores encabezada por el diputado nacional y presidente del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), Elías Wessin Chávez, trata de que el servicio militar obligatorio sea establecido en el país.

Para estos, es altamente necesario reforzar la defensa nacional ante la crisis permanente con Haití y enfrentar la peligrosa debilidad estructural de las reservas militares de la nación dominicana.

En diferentes escenarios, quienes favorecen esas intenciones han dejado claro que es vital que las Fuerzas Armadas cuenten con una reserva activa que pudiera ser llamada a tomar las armas si fuera necesario, ante cualquier eventualidad que ocurra, debido a que en su mayoría quienes forman parte de las reservas de las Fuerzas Armadas superan los 45 años de edad y han perdido habilidades con el paso de los años.

Parte de la necesidad de la implementación de este servicio, de acuerdo con los sectores que lo apoyan, sería emular las acciones de países como Israel, Grecia, Finlandia y Corea del Sur, naciones que hacen frontera con otros países y que, debido a las tensiones e inestabilidad en los Estados vecinos, obligaron a tomar la decisión de la implementación del SMO.


En ejemplos más cercanos o del mismo continente, ven las decisiones de Chile, Colombia y Brasil, donde se ha formalizado el servicio militar como una herramienta para asegurar reservas disponibles, reforzar la identidad nacional y afianzar la protección del territorio frente a riesgos internos o externos. Consideran que es algo que debe hacer la República Dominicana por igual, ya que comparte un elemento común con esas naciones: enfrenta situaciones fronterizas complejas.

Naciones donde existe el servicio militar obligatorio

El servicio militar obligatorio sigue vigente en decenas de países del mundo, especialmente en Asia, Medio Oriente y Europa. En total, entre 70 y más de 80 naciones mantienen algún tipo de conscripción, aunque con diferentes modalidades y duración.

En general, este sistema consiste en el reclutamiento de ciudadanos, principalmente hombres, aunque en algunos casos también mujeres, para garantizar fuerzas armadas suficientes y reservas militares entrenadas.

Por su compleja realidad Israel es uno de los países donde existe el Servicio Militar Obligatorio

Por regiones, Europa concentra varios países con servicio obligatorio como Finlandia, Grecia, Noruega o Rusia; en América destacan Brasil, Colombia y México, con modalidad no activa, mientras que en Asia y Medio Oriente figuran Corea del Sur, Israel, China e Irán. En África, países como Egipto, Marruecos y Argelia también lo mantienen.

Algunos países aplican sistemas más estrictos, como Corea del Norte, donde el servicio puede durar hasta 10 años, mientras que otros manejan modelos más flexibles o mixtos, combinando obligatoriedad y voluntariado.

El debate sobre si es necesario la implementación del servicio militar obligatorio en la República Dominicana pone sobre la mesa una discusión compleja que va más allá del ámbito militar, ya que mientras sectores lo ven como una herramienta para fortalecer la disciplina, los valores y la capacidad de defensa nacional, otros advierten sobre sus implicaciones legales, sociales y económicas.

La realidad es que el país ya cuenta con un modelo de servicio militar voluntario que ha contribuido a la formación de miles de jóvenes, lo que plantea la interrogante de si es necesario avanzar hacia un esquema obligatorio o fortalecer el sistema existente.

Lo que sí es cierto es que de llegar a materializarse en algún momento el servicio militar obligatorio la decisión deberá sustentarse en un amplio consenso nacional, planificación estratégica y un marco legal sólido que garantice tanto la seguridad como los derechos de la ciudadanía.