7 Muertos en las calles de Puerto Príncipe en nueva ola de violencia pandillera

Max Herrera | 21 marzo 2024

Puerto Príncipe.- La capital haitiana se vuelve a teñir de rojo por la incontrolable ola de agresión criminalística existente; las calles de la acaudalada Pétion-ville, en las colinas de la ciudad, volvieron a vivir momentos amargos. Los al menos siete muertos aparecidos se suman a los otros doce cadáveres que aparecieron hace varios días en esa misma zona, en circunstancias aún no esclarecidas por las carentes y pocas autoridades vigentes en el vecino país.

Pétion-ville, que en años pasados representaba el bunker de los ricos y afluentes de Haití, en la actualidad peligra ante el poderío de las bandas, pues es la única comuna de la capital haitiana que aún no está completamente en poder de las bandas armadas.

La violencia sigue muy presente en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, pese a las patrullas de la Policía y el estado de emergencia y el toque de queda en el departamento del Oeste, donde está la capital.

De acuerdo con las últimas informaciones colgadas por la Policía Nacional de Haití (PNH) en las redes sociales, en el curso de una operación en Pétion-ville el jefe de banda Mackandal fue herido de muerte. También indicó que, después de disparar a una patrulla, tres miembros de pandillas fueron abatidos y dos vehículos Inmovilizados.

Personas desesperadas, de zonas afluentes de la capital haitiana, tratando de huir de la violencia.

En las últimos días, esa violencia se ha trasladado del centro de la ciudad a diferentes zonas de Pétion-ville, donde se registran enfrentamientos entre bandas o hay ataques de las pandillas en su intento por hacerse con el control de esas áreas, todo ello en medio de intensos tiroteos.

A la inseguridad ya existente, se suma que a principios de mes unos 3,000 presos, entre ellos miembros y cabecillas de bandas, lograron fugarse de las dos prisiones más importantes de la ciudad, tras ser asaltadas por los grupos armados.

Según los últimos datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la última escalada de la violencia en Puerto Príncipe, que comenzó a final de febrero pasado, ha llevado a que más de 15,000 personas se hayan convertido en desplazados.

El gobierno dominicano ha de mantener una actitud regia con respecto al tema haitiano, púes de ser convencidos por las promesas de organismos internacionales de acoger a inmigrantes haitianos indocumentados, como se han hecho intentos por parte de organismos "humanitarios" y de figuras políticas y estatales, que han buscado capitalizar y beneficiarse de esta delicada situación, podría culminar en una una crisis humanitaria debido al posible desbordamiento en masa al territorio nacional, de una población que escaparía al azote de las bandas que dominan el territorio haitiano.